Nadal, el deportista

Michael Jordan: "Algunas personas quieren que algo ocurra, otras sueñan con que pasara, otras hacen que suceda"

No hay mejor definición para la palabra deportista que el nombre de Rafa Nadal. Su fuerza mental, que le permitió sobreponerse a la elegancia de Federer con asiduidad, aún no ha logrado imponerse ante el torbellino de Novak Djokovic. O quizá sí, primero porque en la final del Open de Australia ha comprobado en sus propias carnes que se le puede ganar, segundo porque retar al destino es capacidad acotada solo para campeones y tercero por su respeto absoluto hacia todo lo que le rodea. En próximas reuniones, los académicos deberían adaptar en los diccionarios esta nueva acepción para el término deportista.

 Jorge Valdano en una entrevista para El país lo definía así: "Es el deportista que mejor representa al Real Madrid, cuando gana porque se deja la vida en el campo y cuando pierde porque lo hace con nobleza". El triunfo es muchas veces impostor. El éxito no nos hace mejores. Es la lucha por conseguirlo, el verdadero baremo para la grandeza. Por eso, existen derrotas que engrandecen tanto o más que las victorias.

Tras un partido épico y repleto de emociones, en el que Djokovic y Nadal se exprimieron al máximo, el manacorí, sucumbió ante el actual número 1 del mundo como sucumben los más grandes. De pie. Con gestos de dolor, dichos con gritos a la hora de golpear la pelota y siempre callando, a través del silencio en el descanso de la batalla. Sin numeritos. "Una regla no escrita del tenis dice que si estás cansado debes esforzarte porque no se note", argumenta Rafa en su biografía escrita por John Carlin. 

Para mi gusto, la faceta mágica y casi santorial del tenis reside en el poder envolvente que atesora. En medio de la batalla deportiva, los aficionados enmudecen para escuchar a los gladiadores. Después toman la palabra. Y Nadal continuamente les hace partícipes en su oasis particular para abstraerse. Luego siempre tiene palabras de agradecimiento para el público. Juega para ellos. No en vano, tras caer derrotado, repitió unas treinta veces "Thank you". Gracias a todos. Desde su contricante, al árbitro, a los recogepelotas, a los patrocinadores pasando por toda esa gente que le anime o le pite, al final de cada encuentro caen rendidos al encanto del hombre de los imposibles. Que llegaran al quinto set, si le profesan amor al tenis, lo celebraron hasta los serbios.

Ahora al español le ha salido un competidor magnífico como Djokovic. El serbio le tiene tomada la medida hasta el momento. En la pista es Atila con raqueta, un híbrido de Nadal y Federer, y aunque a veces cambie las buenas formas ("le hubiera gustado que hubiera hoy dos ganadores") por las alharacas y aspavientos, es ya uno de los grandes por su tenis lleno de técnica depurada, como su cuerpo y dieta; sin gluten.

Los españoles deberíamos quitarnos el sabor amargo que deja la derrota. La de Rafa Nadal no es tal porque nos enseña el deporte que sirve pese a que no salga triunfante. El tenista español como guerrero Zen desde la impasibilidad no para de ennoblecerlo y paradójicamente, alejarlo del utilitarismo y resultadismo. A pesar de su condición de tenista más joven de la historia en conseguir los cuatro torneos de Grad Slam, su mayor título no se mide en trofeos sino en valores.

Cada partido de Nadal es un elixir de vida que se nutre del manjar del tesón y la fe en buena lid. La naturalidad y cotidianidad que ha mostrado en el ganar las mantiene intactas en el perder y tiene una amalgama de respuestas para cualquier tipo de adversidad. La última se llama Novak y se apellida Djokovic. Está más cerca que nunca de batirla. El serbio queda advertido que como gran deportista Nadal no bajará los brazos jamás.

Rui Sá Lemos: "La tarea que tiene Mou por delante es la más emocionante de la historia"

Obsesivo, futbolero empedernido. El entrenador portugués Rui Sá Lemos como los técnicos nacionales Dani Fernández o Adrián Cervera personifica la savia nueva en los banquillos del fútbol. Esta bocanada de aire fresco tiene como punto de partida el deporte que más se practica en el mundo, de punto de encuentro el twitter y como punto de extensión el terreno de juego. Palabra y pelota se funden en una misma cosa y esto no posibilita adentrarnos en un mundo repleto de ilusiones y matices, desde las pertinentes horas sentados en una silla de estudio hasta las que se les pasan volando ataviados de ropa entrenamiento para formar a los cracks del futuro.

Ellos han supuesto una revolución metodológica a la hora de poner casi punto y final al arcaísmo y convencionalismo en el espacio futbolístico. Algunos como Rui Sá Lemos, quién sabe si el próximo en la saga Mourinho o Villas-Boas, siguen la senda del pionero Vítor Frade. A pesar de su juventud, uno se podría llevar días y días hablando y aprendiendo de fútbol reciente y no tan reciente, a petición mutua aún nos queda una entrevista pediente sobre entrenamiento y metodología exclusivamente. Pero hoy tocaba una primera toma de contacto más personal. Y es que detrás de estos locos científicos y estrategas del fútbol hay una historia mundana, un individuo que siente el deporte del balón como una forma de vida. Conoce un poco más a uno de los entrenadores del futuro que ya es presente.

- Su cuenta de Twitter tiene una gran acogida entre el tuitero español. ¿A qué considera que se debe el éxito actual de la Roja? ¿Se ve en parte reflejado en nuestro juego?

. Una parte es debido a la calidad de la Liga Española en el tema profesional. Atrae a los buenos jugadores extranjeros y les lleva a aumentar sus niveles de ingresos para que puedan jugar, pero sobre todo el éxito se relaciona con el crecimiento del fenómeno del FC Barcelona tras la aparición de Cruyff. Además España tiene el añadido de poseer muchos y muy buenos entrenadores nacionales y jugadores que son habilidosos por motivos culturales. Tras la modificación de aquella idea conceptual de la "furia española" a la calma y temporización del juego del "tiki-taka”, la valoración de cómo cambió el juego de los equipos, la selección y de los jugadores fue totalmente positiva.

- ¿Cuántos idiomas habla?. Mourinho controla al menos cinco. Se pone mucho énfasis en la comunicación dentro del fútbol. Leí a Sahin que odiaba ver a algunos futbolistas en una esquina sin abrir la boca. ¿Qué le sugiere?

. La comunicación es clave para el éxito. No se puede emplear una metodología práctica y entender el juego si no hay detrás un líder consistente y carismático. Comunicar bien es parte de un liderazgo efectivo. Domino inglés, castellano y portugués. Pero la comunicación es mucho más importante que hablar el idioma. El lenguaje corporal tiene mucho más valor que el contenido de la comunicación verbal. La mayoría de veces un pequeño gesto con el que te entienda el jugador vale muchísimo más que cualquier cosa que puedas decirle. Es esencial comprenderse y comunicarse durante el juego.

-Reciben en el Oporto una gran preparación los entrenadores, uno de sus axiomas es no solo formar jugadores sino también entrenadores. Villas-Boas es más moderado que Mou a pesar de que aprendió con él. Tiene cosas de Pep. Es un híbrido que se encuentra en estado de transición, ¿a qué tendencia, si existen, cree que estará más apegado?

. Siempre digo que el liderazgo está en relación con la competencia técnica. Villas-Boas tiene un estilo diferente al de Mourinho. Lo ha explicado una y otra vez, en Portugal y en Inglaterra. ¿Cuál es el mejor estilo? No hay recetas. A mí me parece que el estilo de Mourinho sólo es eficaz con un entrenador muy competente en términos de comprensión e intervención en el entrenamiento táctico. Si se comparan se deduce que el estilo de Villas-Boas puede lidiar mejor con el tiempo que el de Mourinho. Mourinho apela más a la confrontación permanente y a la presión máxima y es por eso que ha resultado fantástico y sin precedentes hasta el momento ya que es técnicamente muy competente y a los jugadores les encanta. Villas-Boas es diferente. Insta a los jugadores a amar el juego, les otorga más libertad, más responsabilidad, siendo proporcionales estos dos términos proporcionales. ¿Qué obtiene con esto? Compromiso colectivo. Por supuesto, Mourinho es muy inteligente, y si sigue en Madrid este año es porque su estilo tiene matices que le permitirán seguir ganando como ningún otro.

- Entonces, ¿diría que Mourinho es el mejor técnico del mundo? ¿Qué le distingue de Pep Guardiola?

. Sí, Mourinho es el mejor en el mundo por su inteligencia y capacidad de adaptación. Sobre el equipo de Guardiola, pasaría las noches sin dormir para ver su juego. Pero la capacidad de adaptación para vencer en diferentes lugares es muy importante para mí, y Mourinho lo ha hecho y lo sigue haciendo. Además es único para llevar y tratar a un grupo de jugadores conflictivos (Ibrahimovic, Materazzi, Maicon, matiza) Tiene una personalidad carismática. Se comunica con ellos como ninguno. Su forma de comunicarse con ellos es hacerlo particularmente, uno a uno, sin enfrentarlos ni apartarlos del grupo.

. Su relación con la prensa es diferente. Él les da por un lado lo que quieren, y por el otro, siempre será capaz de dominar los medios de comunicación. Después de perder la Supercopa, lo normal hubiera sido que la prensa española dijera que el Madrid empezaba perdiendo con el Barcelona en la 2011/2012 de nuevo y se encontró con esa escena con Tito Vilanova. Así nadie habló sobre el resultado.

. Finalmente, el rasgo que más admiro de Mourinho es que tiene una idea de juego muy abierta según la calidad individual de sus jugadores y la cultura del país donde está. Aunque su estilo no varía al que empezó en União de Leiria. Conoce las prioridades de rango y reconoce que la liga portuguesa, inglesa, italiana y española son muy diferentes. Lo mejor es que todo lo hace antes de llegar. Sin necesidad de aterrizar en el país para aprender, ya sabe los valores y formas para ganar de inmediato.


- Cambiemos de tercio. Pregunta obligada. El Real Madrid se nota más fuerte y voluntarioso durante esta campaña ¿en qué ha cambiado el equipo este año? ¿Está al nivel del Barcelona?

. Ha cambiado una cosa importante. Entrenar y vivir con Mourinho durante 12 meses, algo que no tuvo el año pasado. Poseen una organización asimilada que se encuentra en permanente evolución. Saben que tienen que estar superándose constantemente el rendimiento para ser los mejores. Eso se verá en el partido que les efrenta en un mes.

- “El 90% de los jugadores actuales no sabe jugar al fútbol entendiendo por tal un juego colectivo “ dice Menotti. ¿Qué futbolista entiende mejor este deporte hoy día?

. Sergio Busquets. La respuesta obvia sería Xavi, pero elijo a Busquets porque es él es el típico jugador que comprende el juego como algo colectivo, sabe que necesita al compañero. Era un futbolista para jugar en Segunda o Tercera. Hace dos años tenía debilidades técnicas de pase y recuperación que ahora ya no tiene. Ha sido impulsado por el colectivo y ha crecido hasta ser un auténtico jugador Top. Mucha culpa en su aparición tiene Guardiola que fue valiente y le dio la titularidad.

- Estoy de acuerdo con usted. Xavi y Busquets son la reivindicación del colectivo. Entre Messi y Cristiano pugnan por la supremacía individual. ¿Qué diferencias señala en ellos?

. Son muy diferentes, Cristiano es velocidad en movimiento para disparar de todas las maneras y con cualquier pierna. Messi es para cambiar de marcha y de asociación colectiva. Si tengo que elegir al mejor mi inclinación tiraría por Cristiano. El mayor talento que he visto jugar es Messi, pero el Messi del Barcelona no es el de la selección Argentina. Por eso admiro más a Cristiano, que ya ha demostrado su habilidad en diferentes contextos. Eso sí, si tuviera que elegir uno para mi equipo sería Messi.

- El fútbol es ese vaso que nos quita la sed cada fin de semana. ¿Hoy por hoy qué jugador le sacia y le llena más?

. Xavi, Messi e Iniesta. Pero admiro otros y diferentes estilos. Hay que valorar y apreciar cuando otros estilos también vencen.

- En el cajón de sastre de todo entrenador, ¿qué consejos guarda como tesoros?

. El mejor consejo es no perder nunca la pasión. La pasión es lo que hace que el talento y la oportunidad florezcan. “Cuanto más trabajo, más suerte tengo” ya dijo Mourinho.

- A pesar de que el valor de mercado a veces confunda lo netamente futbolístico. Es deporte, es juego y por lo tanto impermeable y de la gente. ¿Qué personas le han marcado en fútbol?

. Mourinho fue una persona muy influyente en los albores de mi pasión por este deporte. Esta pasión que me hizo querer ser un entrenador joven y así empecé a entrenar demasiado pronto. En 2003, tenía 13 años y ya quería ser entrenador. Con 16 años entrené una formación Sub17 de mi región de Porto y con los 18 años fiché por el Oporto. Mourinho fue quien despertó verdaderamente mi interés por el fútbol.

. Otra persona muy importante fue un entrenador como José Tavares con el que coincidí en Porto y que me dio la oportunidad de trabajar para él en el análisis de los adversarios. Tavares es hombre de fútbol y triunfará tarde o temprano. También tengo una gran opinión sobre Mauricio Pellegrino (aquel magnífico defensa del Valencia que falló el penalty ante el Bayern) al que conozco desde hace más de dos años. Pero, sin duda, la persona que más ha influido en mí, fue el profesor Vitor Frade, un maestro en toda su extensión, es el autor de la Periodización Táctica y desde el primer día que hablé con él me transmitió su pasión efervescente por el juego. Siempre estaba dispuesto a enseñar. Es un auténtico pionero en la comprensión del entrenamiento en su vertiente más evolucionada.


- Para terminar díganos el mejor once actual y el de la historia.

. Sin duda este Barcelona y por eso que la tarea de Mourinho tiene un gran aliciente, es la más emocionante de la historia. Nunca me olvidaré del equipo conformado por Vitor Baia, Paulo Ferreira, Ricardo Carvalho, Jorge Costa, Nuno Valente, Costinha, Maniche, Deco, Alenitchev, Capucho, Derlei. El mejor de todos los tiempos para el Porto.

BAD BOYS

Genios incomprendidos, rebeldes sin causa. Hombres ensimismados al margen de la historia y de lo que les rodea. Mitos que viven para vivir no más. Tiran de improvisación, se salen de los circuitos oficiales y frotan esa lámpara que entrega deseos a los más osados del lugar. Son los 'Bad Boys' del deporte. Aquellos héroes-villanos que ni saben ni quieren montarse al mundo currante de la regularidad ni ajustarse en una norma establecida. Y como en toda buena historia se necesitan personajes de este calibre genuino y carismático.

La triste noticia del fallecimiento de Simoncelli conmocionó al mundo. Ogro para unos y Príncipe para otros. Era un chico excéntrico, el heredero de Rossi. Atrás quedan los líos con Bautista y Barberá a los que llamó llorones e hipócritas. También logró sacar de las casillas a los que menos sangre parece correr por sus venas como el tranquilo Dani Pedrosa. Él era Dani el Travieso. Su carácter indómito, sus pelos largos, le otorgaban la vitola del chico malo de la película y de la parrilla. Expresaba su rebeldía con cada gesto, era elocuente como pocos, a lomos de su moto o sin ella.

El pilotaje del italiano fue una expresión de vida, mostró su empuje en cada circuito y siempre será recordado por esa autenticidad, como un grito al imposible. "Mi forma de pilotar es lanzarme con el corazón contra cualquier obstáculo" decía. Su última carrera acabó en tragedia, se le paró el corazón y uno de los grandes se queda sin más dificultades para realizar hazañas en la pista pero descansará en paz, sin trabas, sin freno, como a él más le gustaba. Le echaremos en falta y le recordaremos siempre.

El homenaje más humano pero a la vez más extravagante se lo rindieron esa misma tarde, Kevin-Prince Boateng y Balotelli con un hat trick y un doblete. Amigos de otra cultura, distanciados de lo políticamente correcto, pecadores de impertinencia. Boateng y Balotelli tienen cara de malos y encanto por partes iguales. Enemigos de la normalidad, como Simoncelli, describen a las mil maravillas, la espontaneidad y la naturalidad del ser humano. Representan el deporte escrito cuando el deporte quiere, el deporte que se rebela.

En cualquier relato y más en uno deportivo hace falta otro arquetipo distinto al patrón dominante. Los Xavis, Raules, Gasoles y Nadales necesitan de un atagonista: un Guti. Transcurre un curso en el que el todo es traducido a la parte y por eso nos gustan tanto los clichés y etiquetamos a todo bicho viviente. A Boateng y Balotelli al igual que a Simoncelli la transparencia les ha jugado malas pasadas. Llenos de peculiaridades significan algo así como la locura en tierra de cuerdos. Una apuesta de alto riesgo en los tiempos que corren.

Simoncelli a diferencia de Boateng (tiene trece tatuajes, uno de ellos, con un joker riendo y otro llorando que al fin y al cabo define el camino: sonrisas y lágrimas) le tenía un gran respeto a las agujas y nunca se tatuó nada. Pero como Balotelli tenía grabado al AC Milan en su alma. Las apariencias engañan y con el chulesco semblante de algunos deportistas a veces se le olvida al aficionado que son seres humanos y les inundan con improperios a su persona. Por poner el caso a Simoncelli le llegaron cartas deseándole la muerte hace unos meses. Una situación deleznable de rivalidad mal entendida. Quiero pensar que esos depravados hoy no estarán felices de que sus asquerosos deseos se hayan cumplido.

El motociclismo se ha quedado huérfano del ahijado de la espectacularidad del mejor padrino posible: Valentino Rossi. El destino trágico no le permitirá seguir su legado. Pero no solo se marcha Simoncelli sino también un trozo de los nuestros. Jorge Lorenzo y Dani Pedrosa se quedan sin el enemigo que les mantenía alerta y les hacía mejores pilotos. Los momentos de fatalidad se rigen por la crudeza y la nostalgia y nos enseñan que la verdad de las cosas reside en sus matices. Lo malo y lo bueno van ligados intrínsecamente con el significado que nosotros le demos. Ni Boateng, ni Balotelli, ni Simoncelli eran casos perdidos. El único caso perdido es la inexorable e igualitaria muerte.

Aquí un vídeo imperdible del piloto italiano cuando estaba en el campeonato de minimotos. http://www.rtve.es/alacarta/videos/motogp/quieres-ver-simoncelli-sobre-minimoto/515792/

DEPORTARE

Leí en el libro ‘El monje que vendió su Ferrari’, que según cuenta Éric Abidal le ayudó a salir de un tumor y a mirar la vida de otra forma, uno de esos aforismos que te marcan: ‘los sueños de los grandes soñadores jamás llegan a cumplirse, siempre son superados’. Esa es la línea a seguir. Perseguir lo que actualmente se antoja como una utopía, esa utopía que nos hace crecer a cada paso que demos aunque luego choquemos con su puerta y se nos aleje con el paso del tiempo. Un periodismo en el que se respire un sentimiento deportivo profundo; trataremos de ser esa necesaria bocanada de aire fresco que rompa una lanza a favor de la calidad, la honestidad, la integridad, en el todavía, el oficio más bonito del mundo, que diría el autor Gabriel García Márquez.

El periodismo deportivo se está acostumbrando a mirarse al ombligo, y nosotros queremos condenar dicho estado carencial a base de amor hacia la tarea. El camino nos será pantanoso y arduo sin embargo por ello más gratificante, creo que estamos ante la profesión de la vocación y no de la vacación, en solitario no llegaremos lejos por eso creamos un equipo lleno de ambición y coraje dispuesto a reclamar el deporte como metáfora de la vida. Siempre desde la horizontalidad solidaria, de tú a tú y no desde la verticalidad, de jefes y de arriba abajo que pervierte la profesión y la convierte en bastarda. La madre todas las cosas será potenciar la información que riega nuestra parte más noble y evitar los shows que estimulan nuestros bajos instintos. Porque todos tenemos un lado luminoso y otro oscuro, si impulsamos una herramienta repleta de buenas historias, bien contadas y en las que lata el corazón de una parte del universo, seguro que lo conseguiremos .

Somos muchos los que hemos llegado a límites insospechados de hartazgo debido al cainismo y lucha leonina por la audiencia y al cinismo para vender cualquier noticia aunque se asemeje más a la prensa rosa. Estoy seguro de que un periodismo deportivo honesto, digno, terapéutico (al fin y al cabo no damos soluciones solo alegrías) limpio de mentiras y que trate al lector primero como ciudadano que usuario, producirá un aficionado al deporte más sano, higiénico y con mayores inquietudes.

El tiempo no será prisionero para nuestras noticias. Se trata de una revista mensual, así los reportajes, artículos, entrevistas serán de peso y tratarán historias que nunca las veríamos publicadas en los medios principales por temor a no ser comprados al día siguiente en el kiosco. El principal objetivo es demostrar que otro periodismo deportivo es posible y que todavía no es tarde para asearlo. El nombre proviene de nuestro pasado, del latín: “deportare” y etimológicamente significa “llevar a otro sitio”, “pasatiempo”, “placer de jugar”, además del verbo “portare” y de su raíz surgió nuestra palabra reportero. Seguramente nuestro futuro resida en nuestro poder para los reportajes, que no se regirán por la inmediatez, somos el puente no los instantaneístas y todavía menos los protagonistas, sino por la madurez reflexiva, el análisis exhaustivo y el compromiso.

Es decir, creamos esta revista para transportar el pasatiempo del deporte a través de otro juego sagrado, el de la palabra, porque al fin y al cabo sin ella el deporte, no es nada. Aquellos que creemos en la música de los sueños heroicos debemos abrazar y darle voz también a los deportes minoritarios y personajes anónimos, a este mundillo le urge esa canción armónica que nos devuelva atrás a la infancia, al pasado, de ahí el nombre de la revista en latín: Deportare, el derecho de soñar.

NO AL PERIODISMO DE GARRAFÓN

Ahora que se nos etiqueta a la juventud como la del botellón, quiero expresar mi mal estar con una prensa que evoluciona a base de alcohol de garrafón: noticias escabrosas y baratas. Reclamo una calidad añeja basada en otros principios pasados de moda como honradez e integridad, bases para dignificar la que fue la profesión más bonita del mundo. No nos vamos a quedar con los brazos cruzados mirando impávidos el fallecimiento del periodismo deportivo y más en un país sumido en una crisis exacerbada donde el único resquicio de felicidad es el heroísmo de los triunfos deportivos. Esta idea de revista virtual nace con la intención de generar un nuevo espacio donde expresar opiniones variadas, críticas, análisis, entrevistas, reportajes y artículos polideportivos con calidad en los temas y elegancia en las formas. Por los siguientes motivos:

1. Situación indignante y enfermiza del periodismo deportivo. La profesión agoniza. Luchas esperpénticas por exclusivas en lugar de reflexiones, pisoteos, falta de compañerismo, alejamiento de la vida y por tanto de la gente. Competir a toda teja por un E.G.M. ha traído consecuencias devastadoras para el oficio. Deporte viene del latín: deportare "placer de jugar", despegarnos de la mercadotecnia y del lado oscuro del fútbol en su vertiente cochina, el negocio desaforado. La mejor competición, competir contra uno mismo.

2. Espejo de lo peor de nuestra sociedad. Desde que la información deportiva es negocio, la verdad ya no ha interesado a los principales medios. El deporte que no da soluciones, pero sí que entrega alegrías, también debe enseñar, enriquecer y no caer en el sencionalismo barato y de la podredumbre. La intoxicación de lo que nos rodea conlleva una prensa podrida y vacía de buenos contenidos. El periodismo se aleja de la vida, el periodismo deportivo del deporte, acercarlo es una obligación.

3. Mal de exitismo. Los que triunfan son los menos. Y algunos sin merecerlo, que es de lo que de verdad se trata. El Star System ha transformado al puente y testigo en una especie de protagonista de todo este circo. Pero no nos engañemos, es un trabajo para amarlo, nunca debemos ser la noticia. La satisfacción del trabajo bien realizado no tiene comparación con el dinero. Como en una entrevista me dijo Rubén Uría: "lo bueno no es ser importantes, lo importante es ser buenos".

4. Ideas indolentes = Lenguaje holgazán. Seguimos anquilosados. Las mayores negligencias no se encuentran en nuestro mal uso lingüístico sino en la ausencia de empeño y dedicación. Las palabras son sagradas y hay que cuidarlas. El deporte se merece otros temas más humanos, más cercanos, más mundanos. El mundo avanza por las utopías, se alejan tres pasos a cada uno que demos, puede que no lleguemos a ella nunca, pero solo creceremos persiguiéndola, como dice Chambao: no vale la pena andar por andar, es mejor caminar para ir creciendo.

5. El grito como metáfora de la mediocridad. Que el hábitat en el que mejor se sientan los "pseudoperiodistas-periolistos" sean las tertulias de griteríos en televisión es una prueba más del bajo nivel cualitativo. Éstas además crecen cuantitativamente. Un alegato en favor de la reflexión y también de embrión desenfadado se antoja como una imperiosa necesidad. Hace falta un periodismo sin disonancias, exento de los sonidos desagradables a los que nos tienen acostumbrados esos vergonzantes programas. La razón dialoga, la ignorancia grita. No hay cabida para la ira.

6. El periodismo deportivo ya no escucha. La que era la profesión del tú y no del yo por antonomasia cada día habla más pero escucha menos. Además nos burocratizamos a pesar de que el cuerpo está concebido para moverse y que la noticia se cuece en la calle. La información como derecho y no como servicio. El deporte se emplea de anestesia para los currantes, ciudadanos ante todo, no usuarios, toca escribir para los de abajo y no para los de arriba.

7. Fútbol a todas horas. Deportes de motor, tenis, balonmano, baloncesto, atletismo, ciclismo tienen una escaso espacio. De Cristiano Ronaldo o Messi se habla hasta de la marca de calzoncillos, se escriben mamarrachadas de todo tipo para rellenar cuando los demás deportistas tienen historias más interesantes e intensas. El exceso de sal estropea los mejores platos, muchos lo aborrecerán. Quizás nos carguemos el deporte rey de hartazgo por superabundancia. El abanico es amplio. La vocación por el deporte, sin exclusiones. No faltar donde esté la emoción, en esas historias donde late el corazón del universo. Hay vida después del fútbol.

8. Pérdida de voz por audiencia. El cuento chino de la objetividad se lo dejamos a las máquinas. Una receta, me la dio Juanma Trueba: "dar con el registro en el que te sientes cómodo, en el que te identificas, y a partir de ahí girar tu volante". La honestidad y la independencia son al periodismo, lo que el balón al fútbol, más tarde o más temprano el aficionado y el lector saben quien lo mima y quien lo maltrata.


9. Vestidos de seda y aterciopelados. Ha desaparecido 'La ley del puercoespín': de colocarse a una justa medida y guardar las distancias con los megacracks. Meter los dedos hasta el esófago que me diría Miguel Queipo, a veces nos la encontramos como única vía. El periodismo con mayúsculas ha ido destinado a los deportistas queridos más que a los admirados porque el deporte pasa y son las personas las que perduran.

10. El pasado ha sido devorado. Los retrovisores nos hacen avanzar en el camino. Indagar cómo se trabajabab las noticias en el pasado y quiénes eran los deportistas en tiempos pretéritos nos ayuda tanto como el buen empleo de las nuevas tecnologías y el conocimiento de los nuevos deportistas. El twitter es necesario ahora pero no imprescindible. No ha transcurrido mucho tiempo de aquella vida del periodismo de las gabardinas y las reuniones en cafés. Sin memoria nos quedaremos sin imaginación. La actualidad sí, las efemérides también.

EL DEPORTE, UN RECLAMO PARA RETORNAR A NUESTRA INFANCIA. Parafraseando al tío de mi madre Gila: Está el periodismo deportivo? Dígale que se ponga.