LA ESTABILIDAD FAMILIAR, LA GRAN BAZA DE RAFAEL NADAL


Rafael Nadal con su tenis bravío hizo durante mucho tiempo que nos malacostumbraramos tanto que veíamos fácil ganar partido tras partido, torneo tras torneo aunque el joven manacorí de inmensa calidad, necesaria para ser un tenista grandioso, no posea la volea de Federer ni la potencia de Djokovic ni el saque de Roddick ni el revés de Davydenko y en la mayoría de ocasiones aludiera para vencer a sus rivales a la lucha, al coraje, a la resistencia y a la épica. Como Raúl en sus mejores tiempos, no es el mejor en ninguna de las facetas del juego pero brilla en todas. Porque Nadal, sólo hay uno.

El mejor golpe de Nadal ha sido siempre el orden familiar. La familia bien consolidada es como un diamante indestructible. Quizás por ello su tío sea su entrenador y seguramente eso haya originado que el divorcio de sus padres se haya convertido en un revés para esa estabilidad espiritual y el equilibrio mental del joven español gracias al orden y la unión de su estructura familiar, las mejores bazas y el mayor apoyo psicológico desde que Rafa Nadal era un renacuajo. Para más Inri, cuando Rafa logró su primer torneo relevante, él se lo empezó a creer, su tío al ver dicha situación, le entregó una ficha con los nombres de los ganadores de aquel prestigioso campeonato para jóvenes, y de aquella lista no conocía a ninguno, no había llegado ninguno a la élite. Nadal desde entonces conoció la ardua tarea necesaria para llegar a ser profesional, gracias a su familia, su apoyo psicológico y espiritual.

En el libro escrito por su tío y el filósofo Pere Mas: "Sirve Nadal, responde Sócrates" se explica el método del éxito de Nadal en el que se destacan valores como la educación, la capacidad de esfuerzo, la autoexigencia, así como la sencillez y la humildad “como una buena educación en valores unida al talento puede llevar a la cima”.

Nadal parece que a la vez que ha despojado su atuendo juvenil: la indumentaria enérgica, las camisetas sin mangas y los pantalones piratas, se ha convertido en un tenista más lábil por su pérdida sibilina de concentración y frescura debido a la intensa carga de estrés, cansancio, fatiga y ese constante dolor de rodilla.

Pero realmente, Nadal es el mismo, con semejante espíritu, sin embargo le falta recuperar ese puntito de fisonomía, fortaleza y frescura y para reponerse necesita descanso y apoyo, pero antes de la relajación de cuerpo y alma, no le vendrá nada mal un subidón moral que sería la consecución de nuestra cuarta Copa Davis.

Si Nadal sirvierá, Sócrates le respondería con una de sus frases renombradas, "Cásate: si por casualidad das con una buena mujer, serás feliz; si no; te volverás filósofo".

Rafa, ya lo dice un filósofo, lo dice Sócrates, cásate, supera la separación de tus padres y disfruta con tu novia Xisca y así retornará ese orden y unión familiar de la que hemos estado hablando, la mejor baza y apoyo psicológico del campeonísimo que recuperará la confianza y volverá a ser el número 1 del mundo. Deseo que el más grande en la historia de nuestro deporte por méritos propios, sea el más mayúsculo de las efemérides y los anales del mundo del tenis. Suponiendo que Federer es el mejor de siempre, y si Rafa siempre puede con el más grande, ¿Quién será el más grande de siempre? Parafraseando a Sócrates, Sólo sé que no sé nada...

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