RAÚL TAMUDO: EL FÚTBOL ES LA GLORIA DE LO EFÍMERO


El fútbol es la gloria de lo efímero. El último gran ejemplo, el extraordinario delantero y ex-capitán espanyolista Raúl Tamudo. De mito étereo a fútil personaje envilecido. De titular a suplente, de capitán a desterrado por una directiva que en lugar de tener elogios y halagos hacia el máximo goleador de la historia perica, le declara admoniciones y regaños agrios sin venir a cuento. Al delantero perico le resta una temporada para terminar su contrato con el Espanyol. Él sólo espera acabarla lo más dignamente posible e irse en el mercado invernal a la Premier League porque aún tiene mucho fútbol y goles en sus botas.

Raúl Tamudo es, ha sido y será el único futbolista perico que ha jugado en los tres estadios espanyolistas: el mítico Estadio de Sarrià, el Estadi Olímpic Lluís Companys y en la nueva tierra prometida perica, el Estadio Cornella-El Prat. Raúl Tamudo es, ha sido y será el único futbolista del Espanyol que hizo historia, coincidiendo con el Centenario perico, al marcar aquel gol de pillo que perdura en la memoria blanquiazul en la Final de Copa ante la mirada atónita del portero atlético Toni, logrando el primer título espanyolista después de un letargo de 50 años. Cinco años más tarde se coseguiría la Segunda Copa del Rey, con otro gol del colomense.

Raúl Tamudo es, ha sido y será el único futbolista que habiendo fichado por un equipo más grande, el Glasgow Rangers, con un sueldo mucho más elevado, ha salido a lágrima suelta por su marcha. Finalmente no firmó al no pasar las pruebas médicas. Raúl Tamudo es,ha sido y será el único espanyolista capaz de dejar al Camp Nou: "Ta-Mudo" y de arrebatarle una Liga al FC Barcelona en el Camp Nou, cuando la Liga ya se saboreaba en Can Barça.

Raúl Tamudo es, ha sido y será el símbolo del Espanyol. Raúl Tamudo al cubo, en las tres formas verbales: pasado, presente y futuro. La memoria es selectiva, sin embargo el recuerdo y la reminiscencia ante las divinidades abarca los tres tiempos verbales: presente, pasado y futuro: es, ha sido y será. Pero será con una vista efímera de la realidad. Un segundo puede permanecer para siempre en la memoria. En un instante se gana la gloria, en un segundo se pierde una vida. Sí, el fútbol es efímero. Sí la vida es efímera.

La Historia del propio Tamudo está hecha de la suma y sucesión de momentos pasajeros, que hemos mencionado anteriormente. En la mayoría de los casos, podrían no haberse producido, o haberlo hecho pero de otra manera sino hubiera tenido oportunidades, suerte, esfuerzo, constancia y pillería. Raúl Tamudo es, ha sido y será un ejemplo mítico de la belleza de lo efímero y lo efímero de la belleza. Una dicotomía de la comunidad del Siglo XXI del progreso: el fetichismo actual en el que se llevan injustamente a los futbolistas a los más altos pedestales de la sociedad, frente al olvido, la caducidad y la brevedad de la popularidad que poseen los deportistas. Todo tiene su final, nada es para siempre. La espléndida andadura de Tamudo en el Espanyol ha llegado fin. Aunque como dice Dalí, en la última obra que he leído, "los genios no deberían morir por el progreso de la humanidad". El delantero internacional, pese a quien le pese, siempre seguirá siendo un genio. Tamudo, suerte y disfruta por las Islas, la vida ,tú, mejor que nadie los sabes, el fútbol es la gloria de lo efímero.

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