EL IMPULSO RESIDE EN LA ÉPICA DE LA DAVIS


La Copa Davis siempre guarda momentos de arrebato y pasión, de épica y resquicios a la esperaza, tiempo de magia, cada tenista lleva a cuestas la presión y el ardor y delirio de toda una afición, el país al que representa. Un sólo individuo durante varias horas dejándose el alma con derechazos, toques de revés, aces y servicios para hacer que una nación venza a través de la lucha y la bravura de un personaje singular.

Nadal volvió a ser Nadal y venció en su partido con relativa facilidad, desplegando un gran tenis a pesar de no pasar por sus mejores momentos tanto mentales, como psicológicos y fisiológicos.

Pero la tarde-noche fue para David Ferrer, alicantino con sangre caliente y tenis metódico y regular, y que venció en cinco sets a Stepanek para dar el segundo punto para España en la final de la Copa Davis ante la República Checa.
Si hubiera sido un partido de algún torneo individual, David Ferrer habría perdido. Se ha dejado la piel por sus compañeros y por su país. Y eso, no pasará desapercibido, Verdasco lo hizo ante Del Potro y Acasuso hace un año y ha logrado consolidarse entre los más grandes, llegando a una semifinal en el Open de Australia ante Nadal, recuerden fue apoteósica. Fue por ese impulso que proporciona la Davis que te catapulta al nicho de los personajes significativos y trascendentales mediante el estímulo, el ímpetu y la pasión de la heroicidad. Ferrer con su remontada, ya se ha convertido en todo un héroe nacional y eso puede transformarse en el impulso indispensable para relanzar su carrera. El estímulo emergente de la Davis.

David, venció en la Davis a su particular Goliat, su recelo mental y desconfianza espiritual. Así, Ferrer, el actual número 18 del mundo, se empezará a gustar y a creérselo con su victoria y pronto, volverá a pelear ante los más fuertes del tenis mundial de tú a tú. Porque su impulso está en la Davis, una competición en la que en su logeva historia nos colocamos los sextos, sin embargo ya somos los primeros tanto en la última década, como en la actualidad. Partimos con ventaja, en una competición de selecciones, los nuestros que representan a España, no son una simple selección, son un verdadero equipo construido con las bases del compañerismo y la amistad.

 Verdasco y Feliciano, una pareja imperial y otros tenistas con impulso de Davis, toman ahora la palabra en el doble. La cuarta Copa Davis está más cerca... Démosle a Ferrer, las gracias, él también fue el que nos proporcionó el pase a la final, si es que, la Copa Davis es la fiesta del tenis mundial que hace emerger a figuras desaparecidas. A base de victorias balsámicas de personas humanas en la Davis pasan a ser entes divinos. Ferrer con su actuación ya se ha bautizado como tal y pronto será, otra eminencia naciente del tenis. Porque el impulso reside en la épica de la Davis. Y bien lo saben los checos, la Davis pinta roja,ya pueden rezar para vencer a la mejor pareja mundial, Feliciano-Verdasco. La cuarta ensaladera está al caer. Hoy puede ser un gran día.

No hay comentarios:

Publicar un comentario