UN TÍO CORRIENTE TRES VECES ALL STAR


Pau Gasol ha sido nuevamente, y ya van tres, seleccionado para jugar el partido de las estrellas de la NBA, el All-Star donde se reúne al helenco de jugadores con más calidad del panorama baloncestístico. Estarán Kobe, Lebron, Wade, Paul y todos esos jugadores de color que son de fisonomía terriblemente vigorosa y preparados físicamente como fuerzas de la naturaleza. Mucho trabajo acompañado de genética hereditaria.

El baloncesto es diferente al fútbol. Una baza importante y básica es la genética y el cuerpo, aunque el cuerpo sin su acompañante psicológico el cerebro, es pura masa. En fútbol la posibilidad de triunfar no está regida por tener un físico poderoso, desde la figura redondeada de Puskas y Maradona hasta a la escualidez de Mágico o Cruyff, o actualmente esa maravilla de futbolista llamada Sergio Canales que da la impresión de que va a salir volando con el viento. Quizás por ello el fútbol enganche más, porque no hace falta ir al gimnasio, aunque Cristiano haga 3000 abdominales, para ser el mejor, se aprende así, jugando al fútbol, el talento nutre al fútbol y la cabeza lo complementa, ahí es donde se perdió Guti.

Al baloncesto también se aprende jugando al baloncesto claro, pero no se triunfa sólo así, en el fútbol tampoco, pero menos. Pau Gasol es el ejemplo manifiesto. Pau era bueno, antes, hoy y lo será mañana, sin embargo en etapa juvenil era un chico enclenque, altísimo y de apariencia casi enfermiza que no pasaba de ser el jugador 9 ó 10 de aquella exitosa expedición nacional que se proclamó campeona mundial junior.

Desde entonces se puso manos a la obra con su preparador físico Pepe Casal. Pau vio como a la vez que se moldeaba su figura con muchos kilos de más para aquel cuerpo desmerriado, su baloncesto iba en creciente y fugaz desarrollo. Pau siempre tuvo la mente sana, hombre inteligente, extraordinario compañero, mejor persona, pero su cuerpo no era totalmente apropiado para ser una verdadera estrella, sólo un simple buen jugador. Pau Gasol haciendo caso a los latinos: "Mens sana in córpore sano", comenzó su puesta a punto, hasta llegar a ser todo lo que es hoy, a base de esfuerzo, confianza, paciencia e ilusión con la máxima de una Ética de la Normalidad que hoy día, lleva a rajatabla, sigue siendo un hombre totalmente solidario, sencillo, ha manifestado" me da apuro ver lo que gano", honrado y humilde.

Los sueños con esfuerzo se cumplen, detrás de la fama y del glamour que vemos, están escondidas la resistencia, la paciencia y todo un sin fin de obstáculos que con entereza y estoicismo se soprepasan. Pau Gasol lo ha mamado desde pequeño y por eso entiende el concepto de equipo como ningún otro, en un deporte donde el individualismo y el egoísmo impregna la NBA. Sólo hace falta escuchar sus palabras al ser campeón de la NBA y no hablar en primera persona, siempre incluyéndonos en su éxito a todos los españoles.

El trabajo y su inteligencia fueron los estímulos que le ayudaron a conocer todo lo que tenía dentro, un juego imperial, una persona normal al que no le han regalado nada y que capitanea ahora por EEUU y la NBA como toda una estrella en la pista y camina por la vida como uno más, como un tío corriente. Una estrella normal que no tiene nada que envidiar al juego de ninguno otro jugador. Pero que es envidiable en su carácter y personalidad.

Él es una estrella, normal, un tío normal desgraciadamente como muy pocos en el deporte en general y en la NBA en particular. Un ejemplo de coraje y superación que no paró de trabajar, y que ahora tendrá toda la eternidad para descansar, estará siempre entre todos los españoles como el más grande. Todo un campeón de la NBA, tres veces All-Star con una ética de normalidad entre excentricidades americanas. Todo un campeón y un tío normal que sabe de primera mano que nadie puede llegar a lo más alto armado sólo de talento. Dios o quién sabe quién, nos da el talento, pero es la suerte, la constacia y el trabajo los que que transforman el talento en genio.

Pau Gasol, gracias, enhorabuena y suerte por el All-Star, será el día de los enamorados, eres uno de ellos, de los que enamoran con su baloncesto, pero ellos no son como tú. Tú también enamoras con tu personalidad.  Tus muchas horas de trabajo de más han logrado que los españoles durmamos menos en las madrugadas y lleguemos a amar el baloncesto. Tú, una estrella normal, un tío corriente tres veces All Star.

1 comentario:

Mario Aguirre dijo...

¡Hola Alfonso! Gracias por los comentarios. Nunca me pierdo tus artículos en goal.com. ¡Todo un crack para el periodismo deportivo! Estámos en contacto colega, a seguir con ese rendimiento sublime.

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