EL GRAN ÓSCAR FREIRE


Vuelve el ciclismo de verdad con las clásicas, un deporte que a mí particularmente me conmueve y me apasiona. Me hechizan esas tardes de siesta con la tele y la radio puestas para ver, sentir y palpar este maravilloso deporte. Aunque sé que es complicado confiar en estas fechas en la heriocidad de nuestros ciclistas. Pero Llámenme chiflado, aún creo en la épica deportiva, aún creo en el ciclismo. El ciclismo en mayúsculas. Al que ha retornado de nuevo el mejor Óscar Freire. Fue en el mejor lugar para un sprinter, la Milán-San Remo, la primera clásica de la temporada.

El cántabro que suma 3 Mundiales y 3 Milán-San Remo sigue siendo casi un desconocido. Pero Óscar Freire puede estar contento consigo mismo, ha dado todo y ha valido la pena, se ha convertido en el mejor sprinter de nuestra historia con esfuerzo y trabajo en silencio. Y este año se puede retirar como el mejor de siempre entre los velocistas con su cuarto Mundial.

Óscar Freire no posee el físico prominente del británico Mark Cavendish. No lo necesita. Porque el español es la inteligencia personificada en los sprints. Sin ningún compañero de equipo que se lo prepare, siempre se las apaña, sabe colocarse como nadie en la situación idónea para ganar. Ganar como sólo él sabe.

La victoria del sábado no se retransmitió por ningun medio informativo nacional, entendible por otra parte, el ciclismo dejó hace tiempo de ser un deporte que supiera vender y explotar su producto, sin contar el Tour de Francia que come a parte. El ciclismo es un producto devaluado que con personajes como Freire empezará a desacerse con más fuerza de las cuestas duras y empinadas del consumo. Gracias Freire por dignificar este deporte que anda a la deriva.

Aún así, Óscar Freire es toda una demostración de que el éxito no es el dinero, ni la fama sino hacer lo mejor posible lo que nos gusta y sentirnos bien con nosotros mismos. El ciclista español no es escalador pero en soledad, sin hacer ruido, sin levantar la voz, se ha construido uno de los mejores palmarés del ciclismo mundial. Si fuera un italiano le habríamos hecho un monumento. Los españoles somos así, no valoramos lo que tenemos. Por otras tierras sería héroe nacional.

Pero pese a quien le pese Óscar Freire ya ha escrito su nombre con letras doradas dentro del deporte español y mundial. Sí señor, uno de los grandes, el gran Óscar Freire. José Luis de Santos debe apostar por el cántabro en septiembre para el Mundial: si le respaldan los compañeros, el cántabro no va a fallar con su cita ante la historia. El gran Óscar Freire tiene anotada la fecha en su calendario. La primavera apunta, que en otoño, nuestro sprinter se convertirá en mito.

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