ETO´O E IBRA. CUESTIÓN DE FEELING


No tengo problemas en confesar que Ibrahimovic nunca ha sido santo de mi devoción. Cosas del feeling. Veo al sueco poco certero de cara a portería, algo disperso en el juego y en búsqueda continua de florituras superfluas. Ojalá me equivoque, pero considero que Ibra no era el delantero que necesitaba el Barcelona. El conjunto culé precisa de un delantero centro que se aproveche del juego preciosista y de toque con contundencia en ataque y sacrificio en defensa. Ibra se siente siempre fuerte contra los rivales débiles y débil frente a los fuertes. Aunque metió el gol al R.Madrid, en ninguna de las tres finales que ha disputado con el Barcelona ha marcado, la Champions se le atraganta y encima en Octavos ya Guardiola le sentó en el banquillo. Por el contrario, Samu Eto´o enfatiza todas sus cualidades al máximo en los partidos importantes.

El sueco ayuda poco y sus esfuerzos suelen centrarse sólo en labores ofensivas. Intenta exquisiteces con demasiada frecuencia para intentar estar a la altura de la excelencia de Iniesta, Messi o Xavi. Seguramente jugando más simple sería mucho más útil. Por eso se echa de menos a Eto´o. El camerunés luce menos, hace lo aparentemente fácil, que es lo difícil. En el fútbol como en la vida mandan los resultados. Y claro,el delantero es el único jugador que tiene unidad de medida: el gol. Y ahí Eto´o gana por goleada. Si a eso le unimos que es el ariete que más lucha, presiona y se deja la piel sobre el campo para forzar los errores del contrario, hablamos de un delantero nacido para jugar en el Barcelona y que por ello ha pasado a formar parte de la historia dorada del equipo catalán.

Ibra por el momento parece hasta molestar al juego de Messi que encandila más por el centro, de 10, es decir justo cuando se ausenta el delantero sueco. Ibrahimovic dificulta la creación de los espacios que tan bien aprovecha el argentino doblando al ‘9’. Sin él, Leo se libera y a los rivales sólo les queda aplaudir ante su extenso catálogo de genialidades y goles.

La cuestión del feeling de la que habló Guardiola no es muy entendible. Demuestra que todos nos equivocamos alguna vez. Somos humanos. Porque si Eto´o tiene la lengua larga y es una bomba para el vestuario, Ibra es tremendamente conflictivo y díscolo.- Ya fue apartado de su selección por estar en una discoteca hasta altas horas tras el Mundial de Alemania-. Es decir, una verdadera arma de destrucción masiva y no las de Irak de los Bush, Aznar y cía. Algo hará mal el sueco que tras su paso por Ajax, Juventus e Inter no le quieren ni en Amsterdam, ni en Turín ni en Milán. Quizás lo que le falte para convertirse en ídolo para una afición sea que se deje la piel y sude la camiseta igual que Eto´o o. Le recomiendo que siga su filosofía: “trabajar como un negro para vivir como un blanco”.

Que se deje de virguerías. Porque para ver malabares, nos vamos al circo. Si se va a un campo de fútbol, se va ver goles. Los goles de Samuel Eto´o. Ese león indomable que perdona pero no olvida. Sueña con una final de la Champions en el Bernabéu de Florentino y si es frente al Barcelona de Pep Guardiola, mejor que mejor. Quien las da, las toma. En las otras dos finales el hermano Eto´o ya marcó. El león empieza a rugir. No hay dos sin tres. Guardiola parece rectificar, que es de sabios. Ibra mientras, se hace el sueco en el banquillo. Eto´o e Ibra.Cuestión de Feeling.

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