UNA HEROÍNA SONRIENTE


Que en pleno siglo XXI, la mujer se encuentra aún relegada a un 2º plano es una realidad. Pero eso no impide que las mujeres sean guerreras. El atletismo es una fehaciente prueba: son más disciplinadas en los entrenamientos y son por naturaleza, ambiciosas, los ejemplos son Natalia Rodríguez y Marta Domínguez, que entrenan como nadie y parece que no existen para la prensa. Guerrilleras de un deporte al que no hacemos caso. Guerrilleras de un deporte tan antiguo como las sociedades primitivas.

A Victoria Díez Sánchez Ferragut, atleta isleña, una luchadora que posee una casta y un coraje que ya quisiéramos muchos hombres, se le ha negado toda ayuda para competir en el Campeonato de España juvenil que se disputa este fin de semana en la ciudad asturiana de Oviedo. No cuenta con ningún tipo de subvención ni ayuda a pesar de poseer uno de los mejores tiempos de las participantes en su condición de juvenil de primer año. Ya dicen que la cara es el espejo del alma, ella no se derrumba, sigue entrenando y sobre todo continúa sonriendo.

No cabe duda de que el deporte es un indicador del machismo aún existente en la sociedad. Sólo hace falta echar un vistazo a la Contraportada del AS y ver realmente a quien se dirige el periódico deportivo con la mujer sexy cada día. La atleta juvenil, más conocida como Vito, que bien podría aparecer en esta sección porque posee sonrisa contagiosa, mirada enérgica y belleza arrebatadora, tenía entre ceja y ceja este campeonato para seguir creciendo como deportista. Mal vamos si empazamos a cerrar las puertas a las promesas de nuestro deporte.

La gaditana ya ha sido campeona de Cross con Andalucía y subcampeona y tercera de España con su Comunidad Autónoma. Individualmente ha sido dos veces cuarta en los Campeonatos de España. Lo tuvo cerca, sin embargo se quedó sin medallas. Nuestra mayor gloria no está en no haber caído nunca, sino en levantarnos cada vez que caemos. Es una ganadora nata, y fue premiada como mejor deportista de San Fernando.

Pese a poseer un extenso y envidiable palmarés, injustamente no irá al Campeonato de España de Atletismo en la especialidad de los 1500 metros. La atleta isleña además es una deportista por naturaleza, practica baloncesto, juega de base en el Candray y lleva el mismo ADN que Marta Domínguez y Natalia Rodríguez, tiene en sus venas sangre combativa. Correrá en la Media Maratón de su tierra. Como hace la mayoría de domingos. Ella es así, una mujer, una luchadora y que tristemente se la perderán por tierras asturianas. Una guerrera que cómo podéis comprobar no se da fácilmente por vencida. Y es que si bien le pongan todas las piedras sobre el camino de la maratón de la vida, corriendo como el viento, conquistará lo que se proponga.

Aunque la joven isleña no pueda disputar el Campeonato y no se la apoye económicamente para conquistar algún ansiado metal, nosotros bien sabemos que ella es de Oro. Esa sonrisa vale muchos quilates. Esa sonrisa de las jóvenes. Esa sonrisa de las constantes luchadoras. Esa sonrisa de las campeonas. La sonrisa, de Vito. Una guerrera, grande no porque nunca falle, sino porque nunca se da por vencida. Se quedará en casa para seguir corriendo donde la dejen. La lucha siempre llama a la puerta de las mejores, de las princesas. Florentino, fíchela, ella sí es una galáctica. Vito, una heroína sonriente que nunca se rinde. Perdón por el pareado Florentino, tras la eliminación de Champions, esta no es la fecha proclive para escuchar poesías. Que por un día la poesía deportiva no la compongan los futbolistas madridistas, es de debido cumplimiento. Hoy la poesía la escriben las heroínas sonrientes. Hoy la poesía deportiva se compone a base del encanto de una joven isleña llamada Vito.

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