LA LEYENDA DE RAÚL, JOSÉ TOMÁS Y CERVANTES



En este artículo no quiero ser objetivo ni puedo. Al ser humanos, somos sujetos, y por ello subjetivos. Hasta hoy no me considero un objeto. Así que no negaré, que tenía unas ganas terribles de escribir sobre Raúl. Lo diré sin ningún tipo de pudor hasta la extenuación. Soy raulista, y a mucha honra. Lo era con diez años y lo sigo siendo con diecinueve.

Tras recuperarse de una lesión con diez días de adelento, anoche ante el Zaragoza en La Romareda,-donde el 7 debutó en octubre del 94 fallando todo lo habido y por haber-, el delantero madridista entró en el terreno de juego para sustituir al lesionado Van der Vaart en la primera parte y erró un disparo que detuvieron entre Roberto y el palo. Nada más comenzar la segunda mitad, se lesionó y pidió el cambio. Entonces, apareció el Raúl más heroico, el Raúl de las gestas, el Raúl Campeador, el que muere matando. Corrió como un poseso al rechace, y Cristiano le puso la asistencia para que abriera el marcador a favor del conjunto merengue con un gol típico “del que nunca hace nada”, de los de empujarla, de los de antaño, de los de toda la vida..

Metió el gol cojeando, al igual que Cervantes escribió el Quijote manco. A ambos nunca les sonrió la suerte y fueron calificados injustamente. A Miguel de Cervantes algunos le nombraron como el "Manco de Lepanto". A Raúl, algunos le llaman el "Cojo del Madrid". Quizás sean manco y cojo por ser leales; el literato por su patria y la escritura, Raúl por su equipo. Los dos se diferencian de los terrenales por su entrega, uno en la batalla militar y escrita, y el otro en la batalla futbolística.

Cervantes estuvo en la cárcel sin libertad, Raúl se retirará sin Balón de Oro, sin reconocimiento mundial. A pesar de que fue de largo el mejor jugador del mundo, al que todos queríamos emular. Sin embargo, Shevckenko, Nedved y Owen, con mucho peor palmarés, se lo llevaron. Al madridista le faltó marketing mediático. Ahora le falta la frescura de aquel mejor jugador del mundo, pero aún posee el alma, ese alma del Real Madrid.

A los más grandes la justicia les llega con el paso del tiempo. Hoy después de algunos siglos el rostro de aquel Miguel Cervantes acuña nuestras monedas. Mañana el “muerto” Raúl González Blanco escribirá su nombre con letras doradas en la historia sagrada del fútbol. El capitán madridista nunca se cansa. Se está despidiendo del fútbol, pero como José Tomás morirá matando. Desde aquí también queremos mostrar todo nuestro apoyo al gran matador, que ha salvado su vida pero se encuentra en estado muy grave. El diestro sin estar jamás a merced del toro, nunca deja que la muerte le aceche sino que la busca.

José Tomás, el torero. Y Raúl, el futbolista, son de otra pasta, la heroica, la de Cervantes, el escritor. Al día siguiente del 23 de abril-Día del libro- que conmemora la muerte del autor del Quijote, Raúl y José Tomás se encargaron de mostrar a sus críticos que vivir sin temer a la muerte, no es despreciar la vida. Si no todo lo contrario, es despreciar a la muerte y no tenerle respeto.

Le pese a quien le pese. Los tres son los más grandes de las disciplinas más seguidas en nuestro país: la literatura, los toros y el fútbol-estas dos últimas condenadas durante años al ostracismo intelectual- José Tomás y Raúl, sin ser grandes eruditos, no son el prototipo de hombre inculto, y además son leyendas vivas que no han necesitado revistas del corazón para ser lo que son. Sus nombres son sinónimos de autenticidad. Dentro de muchos años se hablará más y mejor de ellos. La justicia es lenta, pero a las leyendas de raza siempre les llega, como a Cervantes.

6 comentarios:

Elios Mendieta dijo...

Raúl es DIOS, simplemente

Andreso dijo...

Sin duda ambo ejemplos de gandes seres humanos, honestos y valientes, hoy Jose Tomas esta grave pero estable segun reportan los medicos, su vida esta fuera de peligro pero su situación sigue siendo grave

Jo22 dijo...

Una pena la lesión, esta temporada ha terminado practicamente para él y sería una gran pena no volverle a ver de blanco merengue.

Un saludo, ventanadefutbol.blogspot.com

PD: no pude ver tus mensajes hasta hoy en Twitter! Lo siento!

madridadas dijo...

Raúl ha sido Dios, pero la edad no pasa en balde y no querer reconocerlo es un error. Ha sido el más grande y yo creo que eso lo reconocemos todo, pero ha llegado el momento de que deje paso a nuevas generaciones, igual que el Buitre lo hizo con él.

Saludos

Catorceblanco dijo...

No tuvo marketing para ganr balon de oro porque el tio ni siquiera habla ingles, no tuvo ninguna proyección mundial porque no vale para eso, solo ha hecho un anuncio y no habla, encima el taxista le confunde con Antonio Banderas. Ves, ese si tiene Marketing.
En referencia al futbol propiamente dicho, no ver que hace 5 años que se arrastra por el campo desde luego que es subjetivo. Ahora parece que si se gana la liga espor el gol de Raúl contra el Zaragoza. Entonces también se gana por el gol de Benzema ante el Depor..
Etc.
Este maldito gol ya vale otra vez para venerarle durante otro año. No se como se puede anteponer a Raúl al Real Madrid.
Un saludo.

Marco dijo...

Raúl nunca ha dejado de provocarme respeto, pero nunca admiración. Y no porque yo sea del Atleti, el Ronaldo del Madrid me fascinaba por su capacidad de decidir partidos sin correr apenas, igual que el Casillas de esas temporadas, el cual más que a parar se dedicaba a obrar milagros. Pero desde luego Raúl no.

Reconociendo una actitud innegable no puedo admirar a un jugador que, en mi opinión, pocas veces ha dejado obras maestras sobre un terreno de juego, eso sí, mucha entrega y títulos, pero también acompañado de muchos de los mejores del momento. En la selección, cuando era él quien debía tirar de los demás, jamás fue capaz de llegar a cotas importantes. Pero bueno, es sólo mi opinión, tal vez sea así porque me seduce más el talento que el esfuerzo.

Un saludo Alfonso, espero que tu blog vaya viento en popa y verte lucir la elástica rojiblanca más a menudo por la facultad.

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