EN BUSCA DEL TREQUARTISTA ROSSI


El combinado de fútbol de Italia es renombrado por el poderío de un conjunto que posee cuatro Títulos Mundiales con su juego tosco y defensivo. Algunos defienden que la Diosa Fortuna siempre les sonríe. Sin embargo, ese éxito venía propiciado por un equipo compacto, un equipo duro físicamente y sobre todo por la figura de un Trequartista que otorga dinamismo y vitalidad a un equipo que conoce el librillo de las leyes fundamentales de la defensa y de la estrategia como algo suyo. Hablamos de ese pepino Giuseppe Meazza, Baggio, Del Piero o Totti. Jugadores que marcan la diferencia liberados de funciones defensivas en un conjunto aguerrido que trabaja para él. El azar en tantas ocasiones, no puede ser una casualidad.

En la lista de 30 jugadores que ha dado Lippi, sin Cassano, Del Piero, Miccoli ni Totti, exceptuando a Di Natale, no se localiza a ese gran jugador que marque la diferencia con sus destellos entre líneas.

En Sudáfrica puede que se eche en falta el talento y el ilusionismo del Trequartista. Un jugador mágico, demoledor, de instinto asesino entre líneas ante tanto pelotazo de su selección. A partir de un despeje sin destino cierto, el Trequartista con su embrujo y su mera atracción se encarga de cambiar el rumbo de un partido, haciendo  rentable la colaboración de diez hombres que son competitivos a raudales y se matan por su nación. Pero que necesitan de ese referente en el que poder creer en una competición como el Mundial donde nunca claudican.

Los trequartistas son en parte especies de personajes de dibujos animados. Y no hay ninguna serie animada a cerca de Italia mejor que Marco. Aquel niño de un puerto italiano que vivía al pie de las montañas en una humilde morada buscó y acabó encontrando a su mamá.

Italia también anda a la caza, la Azzurra está en plena busca de ese niño heroico de dibujos animados de idéntica ilusión a la de aquel Marco. Y así poder creer y confiar en una Italia nuevamente campeona merced a la fantasía contagiosa e imprescindible del trequartista.

Italia necesita con urgencia un ilusionista en la zona de tres cuartos de campo para el Mundial. La Azzurra espera encontrar un fortuito trequartista entre los 30 seleccionados. Aquella familia de Marco se llamaba Rossi. ¿Será la sorpresa de los pre-mundialistas-Giussepe Rossi- el nuevo Trequartista?

Il Bambino es joven, 23 años recién cumplidos, un hombre de mundo, nacido en Estados Unidos y que ha jugado en un club como el Manchester United. Se crió en el Parma donde más tarde comenzó a despuntar en 2007 y dos temporadas al lado de Pellegrini en el Villarreal le catapultaron al debut con su Selección.

Al jugador del Submarino Amarillo le van los retos. Fue Pichichi en las Olimpiadas de Atenas y además en la Copa Confederaciones se erigió como la única nota positiva del combinado italiano con dos tantos de bella factura. Rossi ya dejó su firma en Sudáfrica con su maravillosa zurda. Y por si fuera poco, como los legendarios Valentino y Paolo y el dibujito Marco, se apellida Rossi, nombre del patrimonio histórico, italiano y mundial. Ese aladdín que frota la lámpara de la suerte sólo podía ser un Trequartista, sólo podía llamarse Rossi. Giussepe Rossi. Il Bambino. La esperanza de una escuadra en busca del Trequartista.

1 comentario:

Captain Baul dijo...

Si bueno ¿no? para mi Italia no tiene opciones, ni Cassano ni Totti es un grupo de desconocidos mezclado con acabados.

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