LA SAGRADA FAMILIA


Si el sábado fue el momento de los Messis, los Xavis, los Pedritos y los Bojan ante el Sevilla. Este fin de semana fue para los Navarro y cía en la Final Four de París.Tanto en fútbol como en baloncesto, el Barça presenta el encaje solidario y el espectáculo en su fidedigno boceto de poética exquisita para lograr, título tras título, la estima de cada uno de nosotros. Durante este fin de semana se hizo realidad un sueño. La vigésima Liga está casi finiquitada y la segunda Euroliga (han perdido diez) en la buchaca. Este título significa la entrada en el mundo maravilloso y celestial en el que se encuentra instalado el de fútbol tras ganar la Champions de París y de Roma.

El mejor Barcelona de baloncesto que se recuerda, ha acabado por fin con los arcaicos tópicos y los viejos fantasmas. Ricky y Navarro supieron elegir bien, dijeron no a la Nba y escogieron el FC Barcelona. El tiempo les ha dado la razón. En París se coronó el rey Juan Carlos Navarro, al ser el primer MVP español en una Final Four, y el príncipe Ricky Rubio, siendo el jugador más joven en alzarse con dicho campeonato. Reyes del baloncesto europeo con juego NBA. Tras la Copa y la Euroliga, el otro Triplete está más cerca que nunca.

Los futbolistas que jugaron en Nervión no son muy diferentes a los jugadores de baloncesto que en Francia conquistaron la corona continental ante Olympiakos. Morris es tan laborioso como Touré; Lakovic al puro estilo Pedrito es la electricidad personificada; Basile es de tiro envenenado como Keita; Ndong es el encargado, como Valdés, de parar a los contrarios; Mickael corretea como una gacela sin cansancio por su físico prominente, o sea Dani Alves; Grimau, Sada y Trías son los del sentir blaugrana como Puyol, Piqué o Busquets ; Fran Vázquez como Bojan o Ibra, espera los pases de Xavi o Iniesta: en este caso de Ricky y también de Navarro que además ejerce de Messi. Y todos ellos dirigidos por dos entrenadores jóvenes y de la casa: Xavi Pascual y Pep Guardiola, dos hombres que conocen la filosofía del club al dedillo. Seis 

Se ha dado la circustancia de que Messi y Navarro, los mejores de Europa, juegan para el Barcelona. Ambos son los embajadores del equipo azulgrana por el mundo, son los misioneros europeos. Genios y figuras del deporte. Los blaugranas son "los Mesías Bombas Pulgas de Europa". En Can Barça no tuvieron que desembolsar grandes sumas de dinero, sino ternura, afecto y cariño. Porque los Seres Superiores, los Mesías Bombas Pulgas llegan y se sujetan, se conservan desde que nacen y luego se educan, se pulen y se refinan.

No obstante, lo más importante es que son dos equipos creados para el espectáculo y disfrute del aficionado que viven inmersos, gracias a los frutos sembrados años atrás, en el éxito de un club, que como Navarro, es la bomba. Dos plantillas en la que todos se sienten importantes. Pueden perder, pueden ganar, pero siempre serán fieles a su estilo, a su seña de identidad, al Més que un club. El deporte es cíclico y gradual y éste es el momento de Navarro, de Ricky de Messi, de Xavi, de Iniesta y del FC Barcelona. Más que un club, un club que es una familia.

Puyol, Piqué, Xavi, Bojan y Busquets asistieron al encuentro y lo vivieron en primera fila con la camiseta azulgrana ,  el adolescente Ricky salió a hombros de Fran Vázquez, La Bomba se erigió como el MVP y Grimau levantó el título al cielo de París rodeado de miles de incondicionales culés. Una familia que es la bomba. La Sagrada Familia.

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