AMIGOS PARA SIEMPRE

Quizás Contador haya dejado ganar a Andy Schleck por el lío de la cadena. Prueba fehaciente de que esos 30 segundos le han podido traer muchos más quebraderos de cabeza que si no hubiera atacado. Sin embargo vivir exento de amigos no es vivir. Sentirse en la más suma soledad se asemeja a la muerte. Y después del paso por el mítico Tourmalet, Contador y Schleck están vivitos y coleando y rebosantes de alegría. Las obras maestras suenan mejor si se realizan a dúo. Los dos superclases de la bicicleta en la actualidad nos han hecho vibrar con una etapa maravillosa, que seguramente nos ha dejado un sabor amargo, pero con la amistad no se juega, nuestro paladar es muy exigente y personal aunque para la amistad solo posee un rincón, el dulce. Los grandes campeones no ponen aranceles a sus rivales, si necesitan vencer, obran milagros alucinantes, y son tan superiores que sino les hace falta, fabrican con su alma caritativa un momento para que los focos iluminen también a sus adversarios. Es imposible que les surjan enemigos. Sus contricantes antes de ser sus rivales, son sus compañeros. 

La etapa de hoy es una dulce derrota. Es hacer feliz a un rival consiguiendo tu objetivo. No es ser no competitivo, ni corfomista, es ser deportista y deportivo, caballeroso con el rival, Alberto Contador no hizo el relevo en la subida, y de esta forma se hizo justicia al gran trabajo del hermano pequeño de los Schleck. Es cierto que inscribir tu nombre en un santificado puerto de montaña es muy valioso. Pasas a la historia y escribes una página dorada en el ciclismo. Pero oigan, toda esa grandeza del mundo del ciclismo no vale lo que una buena amistad. El propio Pepe Reina, nuestro gran maestro de ceremonias, lo reconoce siempre: “Prefiero ganar un amigo que cualquier título”.

Los humanos parece que necesitamos una película con un personaje bueno y otro malvado, parece que nos sienta mal esa palabra anhelada por nuestras vidas, la felicidad. ¡Basta!, conviviremos con las luchas del binomio Contador y Schleck durante muchos años. Y son los dos muy buenos. La amistad no tiene precio. Final del Tourmalet, uno se lleva la etapa y el otro se asegura el Tour. Todos felices y comieron perdices. Dos ciclistas grandiosos, Contador de España y Schleck de Luxemburgo. En este nuevo ciclismo los valores se encuentran por delante de las victorias. Una derrota higiénica. Dos amigos para siempre.

2 comentarios:

taza dijo...

Bonita amistad que tienen pero quizas los 31 segundos q perdio Andy fue fallo suyo y lo que ha echo contador no se debeiera a eso si no simplemente como siempre lo han echo los grandes campeones !!!ya q el ganar una etapa frente a un tour no tiene comparacion , y vale q sean amigo xro recordemos q dentro de la competicion no existe la amistad , aunque luego fuera sean extraordinario compañero !!Y el vivir excentos de amigos ya hay ciclistas q lo hacen como es tu amigo carlitos sastre!!!

ariamsita dijo...

Me ha encantado el gesto de Alberto,para mi ha demostrado que es un gran campeón, y me encanta que se lleven así de bien,y que el hecho de ser rivales no les haga renunciar a eso :)

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