VIVA LA MADRE QUE PARIÓ A CASILLAS



Nuestros chicos no acaban de localizar el fútbol del Nirvana, pero ya se encuentran instalados en el paraíso al registrar en su enciclopedia mundialista la palabra: Semifinal. Por primera vez en nuestras vidas veremos a la Seleccion jugar en esta ronda de un Mundial. Por primera vez, después de 50 años, nos situamos entre las cuatro mejores selecciones del mundo. El día 7 de julio, San Fermín, jugaremos frente a Alemania. Somos muy buenos y podemos contra todos los fantasmas del pasado. Han crecido, son un verdadero equipazo. Pero menos lobos, caperucita. Sin miedo. Hace dos años ya los ganamos ¡ A por ellos !

Mientras, la marea roja se va extendiendo y está más viva que nunca. Estos chicos seducen a cualquiera, sin restrinciones, ni de sexos, ni de religiones, ni de edades, ni de clases sociales. Juegan para el país con la máxima de los Mosqueteros: "Uno para todos y todos para uno". Desde Sudáfrica se desprende un aura que se inhala por doquier, en todas las calles y en todos los rincones de nuestros país. Nos estamos volviendo todos locos. Y con razones. Somos la envidia de muchas naciones. Es para sentirse muy ogulloso porque jamás habíamos tenido un equipo tan sumamente talentoso y sobre todo, jamás hemos estado tan cerca de ser Campeones del Mundo.

A decir verdad, Paraguay nos lo complicó más de lo que a simple vista suponíamos y esparábamos. Y es que a los españoles nos va la marcha y por eso somos de esos entes que vemos todo negro cuando algo no sale bien, el ejemplo ante Suiza. Y como transitamos por los extremos, somos muy dados a los excesos de confianza y a subestimar a los rivales. Olvidamos que Paraguay se clasificó al Mundial ganando a Brasil y por delante de Argentina. Además había llegado a los Cuartos con una clasificación mundialista inmaculada, dejando en la cuneta a Italia en la fase de grupos y a Japón en octavos, recibiendo un solo gol y sin perder ningún encuentro.

En el partido que transcurría con una España que no se sentía cómoda, más bien encorsetada por el despliegue físico de los paraguayos, se erigió como salvador Iker Casillas. Penalty a favor de Paraguay, tras un agarrón de Piqué. Y Casillas que siempre se encuentra disponible para obrar milagros en los momentos decisivos, ataja como sólamente él sabe. Como él sólamente sabe porque es el único portero en la historia de los Mundiales que ha detenido dos penaltys en dos diferentes Copas del Mundo

Acto seguido y  a falta de media hora, apareció la locura, nos pitaron un penalty, lo metió Xabi Alonso, tuvo que volver a repetirlo y falló. La pelota vino rebotada hacia Cesc, que le hicieron un penalty tan claro como el agua. Sin embargo, el árbitro que ya estaba siendo protagonista, no quiso ser el primer trencilla en pitar tres penas máximas en menos de dos minutos.

España y Paraguay eran un manojo de nervios y el árbitro también. No obstante, todo seguía igual. Ahora se buscaban seres tranquilos para romper el empate. Entró Pedrito para dar profundidad al equipo y apareció el más sosegado, Iniesta, haciendo que se paralizara el tiempo. Dio el pase con su maestría habitual y Pedrito lo mandó al palo. Villa, el depredador que sigue con sus diabluras, que es un verdadero matador de los que se fabrican los goles, estaba con la caña preparada, recogió el cuero y marcó con suspense, de poste a poste. Y de poste a poste parecía que nos convertiriamos en un nación semifinalista. Todo ello, en el minuto 82 para más éxtasis y delirio patriótico. 

Entraban en escena los diez minutos más agónicos de La Roja. Torres llevaba mucho tiempo ya en el banquillo. No está fino y resulta que un crack mundial nos parece que debería ser suplente. Igual vuelve ante Alemania y vale la pena este sufrimiento. Llegará su momento. A sufrir sea dicho. No se encuentran en su mejor estado de forma y se nota. Por ello Busquets es tan primordial como Xavi. El cansancio acecha y el joven catalán guarda la posición como nadie, barre con su escoba para que brille el fútbol pulcro de los pequeños jugones.

En el minuto 89, Casillas no pudo atrapar el esférico. Pero rectificar es de personas sabias. Y no hay mayor erudito bajo palos que el cancerbero madridista. Sacó un pie estratosférico para evitar el gol paraguayo. El guión ya se lo sabía de memorieta. Lo vivió en primera persona ante el Bayern Leverkusen, ante Italia y ante tantos otros. Ese hombre con guantes al que muchos criticaron. Muchos osados decían que perdía la concentración al tener a su novia de periodista en tierras sudafricanas y detrás de su portería. ¿De verdad afecta el amor en detrimento de una persona? Cuando es el amor el que logra que nuestra alma salga de su escondite. Cuando es el amor, el cable que enciende la luz de nuestro espíritu. Seguro que serían narcisistas que no han amado más que a ellos mismos.

Es el portero más grande no porque sea el que más pare, sino porque a pesar de ser un portero único quiere seguir perteneciendo a la tribu de los humanos. Casillas como los auténticos Santos apareció cuando más se le necesitaba. Sus manos aseguradas cada vez tienen más de santificadas. Es un tío sencillo que nunca ha despegado sus pies de la tierra. Es de Móstoles, sus abuelos son de Ávila, como los míos y mi madre. La suya. Su madre. Secillamente ya tiene una calle: Viva la madre que parió a Casillas.

No sigo más con este fetichismo y chovinismo desaforado. A Íker no le entusiasma que mitifiquemos su figura. Es como uno de nosotros, por eso dice sin recelo que su comida favorita son los huevos con patatas fritas de su abuela abulense. Cuestión de gustos de santo insólito. Un santo muy humano, de leyenda, que nos pertenece a todos los terrenales por su naturalidad, sencillez, humildad y generosidad. Aspectos abandonados en el mundo del fútbol los últimos años. Y eso se agradece. El portero madrileño se quita méritos de haber salvado a España, "Reina me dijo donde debía tirarme". Dentro de una semana, espero y deseo que Casillas levante nuestra Primera Copa del Mundo. ¡ Viva la madre que parió a Casillas! ¡Viva España! ¡Podemos!

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