A REY MUERTO, SOBERANO PUESTO

El periplo de Álvarez como máximo responsable de la parcela técnica del Sevilla ha concluido en Alicante. Y todo sin llegar a palpar en ningún momento el total apoyo de la directiva. Cuando destituyeron al técnico de Arahal Manolo Jiménez, antes se mantuvieron relaciones con Luis Aragonés que no fructificaron ni pudieron llegar a buen puerto por la cabezonería del Sabio de Hortaleza en que se le asegurase a toda costa una temporada más. Y fue así, cuando Antonio Álvarez cogió las riendas del equipo hispalense, en principio de forma eventual hasta final de temporada. El míster a partir de entonces, se ganó la renovación por clasificarse para la Champions y ganar ante el Atlético una final de Copa a la que el equipo andaluz se había clasificado con Jiménez en el banquillo. Los resultados fueron su elixir de vida y los objetivos el motivo de su renovación. Pero nunca dispuso de la entera confianza de todos los dirigentes. Siempre estuvo en entredicho, no se apostó desde el comienzo por él y la mala imagen del equipo y sobre todo la eliminación en Champions han propiciado su cese como entrenador del Sevilla. El partido ante el Hércules ha sido la gota que ha colmado el vaso. Medio año como entrenador y el ambiente enrarecido como característica primordial son la mejor síntesis del periplo de Álvarez como técnico en el conjunto hispalense. Su andadura ha finalizado y ahora llega Gregorio Manzano para dirigir la nave sevillista. Sin hacer leña del árbol caído. "A rey muerto, rey puesto", como diría José María Del Nido. Aunque con pequeños matices. Álvarez fue un rey que nunca llegó a poseer la autoridad suprema e independiente, la soberanía. Ese poder sí recaerá en manos de un técnico como Manzano que ha sido fichado para revitalizar a un equipo de capa caída.  

Gregorio Manzano, el ex-técnico de Atlético, Málaga y Mallorca entre otros, dirigirá ya el entrenamiento de este mismo lunes a las 19:00 horas. Dicen que rectificar es de sabios pero da la sensación de que los máximos dirigentes han tenido que esperar a que se viniera el equipo abajo para tomar medidas de este tipo. Manzano siempre permaneció en la sombra. Ahí residía uno de los problemas capitales del Sevilla. No se realizó un esfuerzo por traer lo que en realidad se pensaba que era necesario y fundamental. La figura del entrenador no tuvo un poder aglutinador y las acciones se realizaron sin pleno convencimiento. Al final, con la crispación generada tras la eliminación en Champions y el mal juego desplegado durante el comienzo de la temporada. Álvarez quiso hacerse notar. Dio volantazos como un piloto de fórmula-1. Su relación con el 9 de Brasil Luis Fabiano no se encontraba en el mejor momento. El técnico se enfadó con uno de los puntales del Sevilla y lo señaló con el dedo para demostrar que mandaba en el equipo y se acataban todas sus órdenes. Al final, terminó jugando en Alicante, Romaric y Acosta con los que nunca había contado.

La temporada pasada, un gol de Rodri en el último minuto dio al Sevilla la clasificación para la fase previa de la Champions. Y a su vez, se la privó al gran Mallorca que dirigía Gregorio Manzano que con paciencia, humildad y trabajo había construido un equipo ganador a base de pericia y aciertos en la materia de fichajes sin un céntimo. Aún así el míster Gregorio Manzano se encontraba sin equipo. Y eso que es un trabajador insaciable, un psicólogo excelente y un maestro de instituto que a base de constancia y sacrificio se ha "colado" en una profesión, la de entrenador, destinada en su gran mayoría a antiguos futbolistas.

Goyo se ha evangelizado desde la religión del profesorado en el entrenador en activo con más temporadas en la máxima categoría del fútbol español, más de diez con su librillo de maestro en el que registra la psicología del éxito transmitiéndoselo a todos sus pupilos. Tras cinco jornadas en paro, vuelve a nuestra Liga. Es un currante andaluz de Bailén que si se llamará "Manzaninho" otro gallo hubiera cantado. Algunas hipótesis comentan que igual el Sevilla estaría clasificado para la Champions. Pero sólo son nimias suposiciones. Manzano aterriza en Sevilla para sacar a flote la nave sevillista y desmostrar que se merecía una nueva oportunidad en un grande. Le deseamos toda la suerte del mundo al nuevo soberano del equipo andaluz. Su suerte será la del reinado sevillista.

1 comentario:

José R. González dijo...

Manzano hico un trabajo bastante bueno con el Mallorca, a ver qué tal le va al Sevilla con él. Un saludo

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