UN SEVILLA SIN ALMA SE QUEDA SIN FUNDAMENTOS

El cerebro es otro músculo más de nuestro cuerpo y cuando cae en desuso es muy complicado recuperarlo para la causa. Es más fácil conservarlo que rescatarlo y el Sevilla lleva dos temporadas sin fabricar ideas. Su elixir de vida es la autopista que tiene en sus bandas y cuando Navas, que vale por dos, Perotti y Capel no pueden desquebrajar las defensas rivales, el equipo se queda sin argumentos y todo parece de color negro. Las medianías abundan en la medular nervionense, el Sevilla ha visto como año tras años se han ido vendiendo a jugadores como Poulsen o Keita que eran el cable que encendían la luz a los diablillos de arriba, que ahora no viven en el paraíso, sino en el infierno. Un infierno que es el Pizjuán en Europa.

Cualquier equipo le hace un roto al equipo que dirige Álvarez, blando en defensa e inoperante en ataque. Primero fue el Sporting de Braga en Champions y en el estreno en la Europa League, el Paris Saint Germain. Todo sin necesitar nada del otro mundo. En el Pizjuán, un bloque aguerrido, un equipo ordenado y con ideas firmes pasó por encima del Sevilla. El PSG no tuvo la pelota, no le hacía falta, le entregó el cuero en son de paz y con toda la buena fe al equipo local. Pero le dio la embestida en el momento justo, siendo el hispano-brasileño Nené quien hizo los honores de poner el colofón al buen trabajo realizado. Álvarez pierde crédito y está en la cuerda floja.

José Carlos jugó de titular y fue el único que mostró detalles de calidad, sin embargo el técnico sevillano, no se sabe muy bien por qué, lo cambió por Kanouté al finalizar la primera parte. Guarente entró por Cigarini y todo siguió por los mismos derroteros. El equipo sevillista ha perdido el alma que le caracterizaba. Al poco tiempo, salió Perotti para arreglar el desaguisado, pero aportó lo mismo que Capel. Y además un Álvarez descorcertado tiró por la borda, en el minuto 60, los tres cambios de los que dispone todo entrenador. Con media hora por delante, Navas se lesionó y saltaron todas las alarmas. El palaciego terminó el partido estoicamente. Medio cojo. Como se encuentra este Sevilla a día de hoy. Cada día que pasa es más vulgar y la decadencia del juego es evidente. El gol fue de Nené, el mejor de los parisinos, pero pudo haber sido de otro cualquiera. El PSG sin muchos de sus mejores hombres como Makelelé o Hoarau le pintó la cara en su santuario a este ramplón Sevilla.

El partido frente al Málaga será la prueba del algodón. Visto lo visto, no invita al optimismo y en el horizonte ya aparece la sombra de entrenadores como Gregorio Manzano o Marcelino. Álvarez ya busca argumentos que le saquen de esta delicada situación. Lo peor que le puede pasar a un equipo es que sus jugadores lleguen a pensar mal de sí mismos. En el cerebro está la clave para volver a aquellos fueros del gran Sevilla de este último lustro. Y de esta forma, recuperar el alma perdida.

1 comentario:

Ricard dijo...

Hola Alfonso!

Seguro que el Sevilla ganara el proximo partido. Mucha suerte en 20Blogs, yo participo en Motor.

Saludos,
Ricard

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