REVOLUCIONARIO ADAM JOHNSON

Un auténtico golazo del centrocampista británico, tras salir desde el banquillo, da la victoria a Los Citizens por 2-1 ante un Newcastle sin Carroll y que cambia la historia del City colocándolo después de mucho tiempo por delante del Manchester United
Todo cambia y se endereza con el sentido común, todo fluye si se ponen sobre el tapete de juego a los buenos. El fútbol funcional del Manchester City seguía por los mismos derroteros. No se vislumbraba capacidad de elaboración en el centro del campo de Los Citizens con centrocampistas de la misma estirpe y características como De Jong y Yayá Touré. El City no quería el balón, le quemaba en los pies y así cualquier rival, en casa o fuera, se apodera del cuero con una facilidad inusitada. El ataque es de los que amedrantan, Milner, Silva y Tévez. Inglés, español y argentino se sienten abandonados de sus compañeros. Son una isleta, leen un fútbol distinto y el vocabulario que emplean es diferente al de sus socios. De Jong se gana a pulso el reconocimiento como uno de los jugadores más duros del planeta. Si en la final del Mundial al que hirió fue a Xabi Alonso, hoy el golpe inefable lo recibió el joven francés del Newcastle Ben Arfa, que tuvo que salir del terreno de juego en camilla y con una más que posible lesión grave de rodilla. Y por otra parte, Barry no termina de explotar como el lazo de unión entre los pivotes y la artillería pesada en ataque de los nuevos millonarios de Manchester.  

Equipos como el Newcastle les complican la vida aunque los de Mancini se adelanten en el marcador. Como ocurrió en este encuentro ante las urracas. Tras transformar Carlitos Tévez un penalty que provocó él mismo, Jonás Gutiérrez con su explosividad habitual pudo desarbolar la defensa de los Citizens una y otra vez, y acabó marcando un gol que fue recibido como un jarro de agua fría para los pupilos de Mancini. El Newcastle con el hándicap de la suplencia de su delantero estrella Carroll por molestias, se sostuvo en el césped gracias a la brillantez de su extremo argentino que enciende al equipo británico. Jonás sí se siente liberado en la parroquia de las urracas y puede sacarse de la manga sus virguerias sin complejos. A Silva, por el contrario le cuesta un mundo, él es un ingrediente para dar más picante a un cóctel ya confeccionado. El canario necesita asociarse y en un juego tan tosco y poco elaborado es una ardua tarea.

Así Mancini ya en el minuto 65, cuando los entrenadores empiezan a tener el poder en sus manos, movió el banquillo y sacó al africano Adebayor y al centrocampista británico Adam Johnson para darle más mordiente al ataque citizen. De esta forma, el City es como recupera la esencia del fútbol inglés tan dinámico y agitado como ningún otro. Así, Adam Johnson con poco tiempo por delante, pero con mucha inteligencia en su cabeza, se propuso ser el cabecilla del City y al poco tiempo de salir al campo, se sacó un obús de la chistera a falta de 15 minutos del final, que se coló dentro de las mallas poniendo el 2-1 en el marcador y cambiando la historia de un City que supera al Manchester United en la clasificación. Adam Johnson sirvió de agitador y Mancini como los sabios debe rectificar y darse cuenta de que los buenos futbolistas deben jugar siempre juntos. La revolución del City empezó con los euros pero como se culmina es con el fútbol pulcro y exquisito de jugones como el inglés. La simbiosis de éste con Silva puede ser la clave.

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