¿SEGUIRÁ MOU MUCHO TIEMPO EN EL MADRID ?

- MIGUEL AGUILAR: SÍ.

No tengo ninguna duda en afirmar que la contratación de Mourinho ha sido una de las mejores acciones del Madrid en los últimos diez años, el portugués ha conseguido algo que muchos otros ni siquiera soñaban, devolver al Madrid su grandeza e identidad.

La entidad madridista ha aprendido en estos años que no se pueden tomar decisiones a la ligera y en caliente, y un proyecto del calibre de éste no tiene ni mucho menos fecha de caducidad, todos conocen la capacidad de Mou y confían ciegamente en que los títulos vendrán tarde o temprano a las vitrinas del Bernabeu.

Desde las cuatro temporadas de Del Bosque, el banquillo del Madrid ha sido un hervidero de jóvenes inexpertos, entrenadores “apagafuegos” y experimentos varios, el dinero invertido en fichajes no se correspondía con el caché en el banco, Mourinho ha roto con todo eso, él es lo que le faltaba al Real Madrid, el único entrenador capaz de ser más protagonista que sus once pupilos, un entrenador capaz de hacer suyos los títulos, de dejar de lado las individualidades del juego para hacer campeón un equipo, un conjunto, un escudo. Al Real Madrid le viene ni que pintado la sabiduría de Mourinho que ya dejó al mejor Barcelona de la historia sin la final del Bernabéu.

No debemos cegarnos por la posición actual en liga, pues los blancos solo han perdido un partido de dieciséis jugados, además de continuar vivos tanto en Copa como en Champions. Pero sobretodo, si algo hay que agradecerle a Mourinho es el recuperar algo que hacía tiempo que parecía perdido en el Bernabeu, infundir ese respeto por los campos de Europa, volver a ser ese equipo total que arrasaba allá por donde fuese, en definitiva, recobrar el espíritu.

Los equipos de Mourinho, mejoran con los años, y al luso dándole tiempo y dinero te consigue todo lo imaginable, lo hizo en Oporto, en Londres y en Milán, y ahora marcará un antes y un después en la historia del Real Madrid, tiempo al tiempo.


- ALFONSO LOAIZA: NO

Mourinho no acabará bien en el Real Madrid. Su forma de ser histriónica, su verbo sulfúrico y sus malos modales no casan con el escudo del “equipo caballero en la contienda y que cuando pierde da la mano”. La victoria de la Roja de Vicente del Bosque, echado por Florentino Pérez en busca de galacticismo, puso en el candelero cualidades perdidas en el fútbol: la decencia, el sentido común, la discreción y la humildad. En pocas palabras: el triunfo de los valores.

No veo a Mourinho mucho tiempo en el conjunto merengue. Se encara con todo bicho viviente. Al escasearle la modestia su imagen se va desgastando. Ya ha tenido líos con compañeros de gremio como Preciado, Pochettino o Emery. No vale el falso pretexto y la coartada del resultadismo vil. La entidad está por encima del entrenador. El odio que acarrea su sola presencia ha propiciado una gigantesca animadversión hacia el Madrid. Quizás irreparable.

Con Mourinho el show no está en el terreno de juego sino en las ruedas de prensa. Entrenadores tan intervencionistas y absolutistas como el luso convierten un juego como el fútbol en un drama. Por eso, acaban poniendo a jugadores que solo aportan brega como Khedira y Lass. Siempre se auto-proclaman en la victoria, no digieren la derrota y se esconden cuando vienen mal dadas.

El exitismo que nos propagan por todos lados está matando la esencia del deporte rey. Miguel, no vale todo. El fin no justifica los medios. Es un espectáculo y hay que pensar en el público, en un aficionado que paga una entrada para ver una función de fútbol de 90 minutos y nada más.

Mourinho encanalla el fútbol. Sin humildad las personas acaban por degradarse. Mientras, otros siguen encandilando con su juego pulcro que dignifica y ennoblece un deporte maravilloso. Mourinho anda con el mismo problema que Pellegrini. Que tiene ante sí a los Xavi, Messi, Iniesta y cía que se salen del mapa por el mero placer de jugar al fútbol.

La importancia de los títulos en el Madrid de la excelencia que presume Florentino no fue cuestión de la llegada de éstos, sino del camino de la consecución, de lo que realmente se disfruta. En el Madrid hay precedentes, se echó a Capello tras ganar una Liga por el mal juego del equipo. ¿Qué ha añadido Mou al fútbol? Nada. Es ganador pero solo quiere agrandar su nombre a toda costa. La imagen señorial del Madrid está reñida con la arrogancia del técnico portugués.

No hay comentarios:

Publicar un comentario