TRIPLETE DE LOS PEQUEÑOS LOCOS BAJITOS

Que haya ganado el Barcelona de la forma que lo hizo ante el Real Madrid de Mourinho es una demostración de que el fin no justifica los medios, de que se puede y se debe ganar con la práctica de un fútbol pulcro, también denominado poesía, gracias a líricos como Messi, Xavi e Iniesta.

Messi, Xavi e Iniesta son, por méritos propios, los tres mejores jugadores del mundo. Incluso, quizás sean las posiciones por decreto para ese Balón de Oro que se entrega en diciembre. Pero el orden no altera el producto. Un triángulo mágico. Con uno de estos tres, el juego sería maravilloso y extraordinario, pero estos tres unidos componen un orgasmo para el deporte del balompié.

Tres es un número que engatusa. Se necesitan tres puntos de apoyo para sostenerse, hay tres reyes magos, tres eran las carabelas que trasladaban a Colón en 1492, a los tres días resucitó Jesús, tres son los colores primarios y sobre todo, hay tres jugones que se merecen el Balón de Oro jugando en el Barcelona , el cual juega con dibujo de '4-tres-tres'.

De Tercera salieron estos tres: Guardiola, Busquets, Pedrito y conquistaron todos los títulos habidos y por haber, logrando hasta la tercera Copa de Europa para el barcelonismo.

La mitología dice que el tres representa el Cielo, la Tierra y la Humanidad. Este Barça cumplió con la Alegoría del Tres: alcanzó el Cielo sin despegarse de la Tierra (humildad) y haciendo disfrutar a toda la Humanidad con el fútbol del Triplete.

Este Barcelona es pura leyenda, un mito del fútbol ya, que pasará a la historia canonizada del deporte. Fiel a un estilo que procede de los genes blaugranas, del Més que un club que lleva la elegancia, el espectáculo y el arte a rangos insospechados.

Este Barcelona es un homenaje al fútbol, al buen fútbol. Que enamora, que va seduciendo con sus encantos de lírica ancestral y que de generación en generación se van heredando en el Barcelona y se transmiten en La Masía. Desde los tiempos de Cruyff hasta Pep Guardiola. El que transformó a un equipo que había perdido las ganas por jugar al fútbol en una maravilla para la vista lleno de canteranos.

Siempre se recordará a este equipo y nosotros podremos relatar que éramos coetáneos de ese conjunto que maravilló en el mundo con su tiqui-taca. Dentro de diez años, de veinte años, de medio siglo se hablará de Iniesta, Xavi y Messi y se les recordará con una sonrisa.

El Barça es un equipo que practica el fútbol del Nirvana y que como toda divinidad nos pertenece a todos. Un equipo que merece otro triplete más por complementación a la alegoría del tres y al triángulo mágico. El triplete en el Balón de Oro.Tres futbolistas del mismo equipo como los tres mejores futbolistas del planeta. Sería el gran culmen y un galardón que serviría aún más para enmarcar una conjunto que tardará en repetirse.

El Balón de Oro de esta temporada no deberían dárselo a un individuo. El Barcelona ha demostrado que el fútbol es un deporte de asociación y compañerismo. El éxito es de todos. Las individualidades van por detrás del primor colectivo. Xavi, Messi e Iniesta deberían compartirlo. Ejemplifican el juego de toque de un conjunto hecho a base de cantera.

También demuestran la universalización y la globalización del mundo que nos rodea. Un catalán de Barcelona, un catalán de Fuentealbilla y otro catalán de Rosario (Argentina). Pero La Masía no cambia, continúa con los mismos preceptos para la formación de jugadores y que tan buenos frutos ha dado en el último lustro. Para más INRI, tres jugadores capitaneando la lista de nominados para el Balón de Oro. Messi, Xavi e Iniesta. Esos pequeños locos bajitos que seguro que con el galardón y su forma esférica empezarían a pasársela entre ellos como si nada.  

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