SCHOLIZACIÓN

Hombre sencillo, catedrático futbolista, Paul Scholes ha sido durante más de una década uno de los mejores centrocampistas creativos del Viejo Continente. Nunca se le ha valorado según su grandeza, John Carlin en 2004 proclamaba que nos encontrábamos ante: "el mejor jugador desconocido del mundo". Quizás al pequeño pelirrojo inglés le haya pasado factura no haberse cambiado ni de equipo ni de mujer en sus 18 años como jugador profesional, (si fuera por él no lo hubiera hecho ni de casa ni de coche) "Me entreno, recojo a los niños del colegio, juego con ellos, tomo el té, los meto en la cama y veo un poco de tele", así resume el ya ex jugador del Machester un día en su vida cotidiana.

En el mundo de la imagen y del marketing, Paul Scholes nunca se ha sentido cómodo. Por ejemplo en el año 2000 marcó un hat-trick en un partido con Inglaterra y le dolió ser el MVP del partido por tener que salir a hablar en una entrevista, algo parecido a lo que le ocurrió a Andrés Iniesta tras su gol en la final del Mundial. La casa de Paul era Old Trafford y en el Teatro de los Sueños es donde ha pintado los mejores cuadros de fútbol de los últimos tiempos: 150 goles llevan su firma. El centrocampista británico defendió una idea hasta sus últimas consecuencias: el placer de jugar y el compromiso de defender un escudo, por ello sus compañeros de oficio le adoran, un tal Zinedine Zidane dijo de él que era el mejor centrocampista de su generación.

Lacónico en el tapete de la vida y elocuente en el césped del terreno de juego, el inglés nunca buscó el éxito, su causa no era triunfar, eso ha sido la consecuencia de disfrutar el día a día, se dice que se tomaba los entrenamientos como los partidos de Champions. Scholes creció con David Beckham desde pequeño pero no quiso o no supo coger el camino del glamour, ni vendió gayumbos de Armani ni perfumes de Chanel, se asemeja más a Iniesta, ha representado el silencio en el siglo del ruido, hoy ha anunciado que cuelga las botas, pero nunca dejará de ser futbolista, lo lleva dentro, cuando juega al deporte de la pelotita retorna a su niñez.

Scholes pertenece al realismo mágico balompédico, juega al lúdico divertimento de ser pequeño, su anatomía: pocos centímetros de altura, la solventó con su poder hipnótico con el cuero. Además se ha dejado el alma en cada encuentro, nunca fue egoísta y si ha pecado de algo es de compañerismo. Como con los más grandes necesitaremos más tiempo para reconocer su huella imborrable en la historia. El sábado se despidió como empezó su carrera: sin autoproclamarse, sin reclamar nada e intercambiándose la camiseta con Iniesta. Ocurre con las cosas más hermosas llevan dosis de melancolía, una forma un tanto triste un tanto esperanzadora de decir adiós: perdiendo la final de Wembley pero enfundándose la camiseta de uno de sus herederos.

Aunque en fútbol prime la globalización y sea un mezquino negocio, existen los jugadores que son más que jugadores, los que terminan su trayecto como futbolistas de la misma forma que lo empezaron, siendo buenos desde que aterrizan a este mundillo hasta que se marchan. El centrocampista inglés siempre ha atesorado la sencillez del humilde  y ha disfrutado al máximo la oportunidad que le ha brindado la vida. Ese modelo de futbolista corriente lo abrió Scholes, ahora triunfa su juego en la Selección y en el Barcelona porque Xavi, Iniesta y compañía ha seguido la senda de esa scholización, otra forma de entender la vida contra la globalización del fútbol.

4 comentarios:

jairo F.Quindós dijo...

Sin duda el mejor centrocampista ingles que he visto antes de Lampard y Gerard sus goles desde media distancia y su potente disaro han hecho de el un gran goleador, hizo grande al ManU y aun le dara al club más desde el organigrama tecnico. Una lastima su marcha, el ManU esta renovandose sin remedio.
Buen post la verdad

Nico García dijo...

Alfonso, tremendo post. Felicidades!

Saludos desde La Escuadra de Mago

Por cierto, le hecho una entrevista al primer fichaje de la UD Almería!

eurogoal dijo...

Por encima de todo un señor, que es lo que mas falta le hace al futbol.
Con él se va un futbolista excepcional, pero sobretodo un gran deportista.
Me sabe mal lo de Paul, pero entre Carrick y Fletcher le habían comido la tostada y yo creo que se olía que el próximo año no sería titular. Además, el palo de la Champions también debe haber influido en la decisión.
Si quieres un intercambio de enlaces puedes contactar con nosotros en www.eurogoal.wordpress.com
Saludos!
por cierto, gran blog y muy buenas entrevistas

Cost per head software dijo...

Paul Scholes fue uno de los mejores centrocampistas como bien lo comentaste, cuando se retiró, el Manchester United sufrió mucho, tanto que Scholes volvió del retiro para ayudar al Manchester

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