BORJA

Borja Valero comenzó a darle a la pelotita en un equipo de barrio sin más ánimo de lucro que el placer de jugar. Era un niño que disfrutaba los domingos por la mañana cuando andaba cerca del cuero. Era un torbellino, omnipresente y siempre dispuesto a amargar el día a cualquier equipo. El día que le tocó jugar contra el Madrid lo hizo como siempre, perdieron por un gol, pero le echaron descaro y tesón y la victoria para Borja llegó al conocer que el conjunto merengue lo quería en sus filas. Tenía once años. No se lo pensó dos veces, ni una tampoco, se fue de cabeza.

En el Madrid estuvo once años, su corazón se ensanchó de color blanco. Creció fijándose en dos ídolos: Redondo y Guti, ahora es en el terreno de juego un híbrido de los dos: la dirección del argentino y la magia del '14'. Del Bosque, que se sabía el nombre de todos los jugadores de cualquier categoría de la ciudad deportiva, le decía: "Borja golpea con la izquierda". El medio del Villarreal le hizo caso al hombre que le llamaba por su nombre desde categoría alevín, ahora el destino les ha juntado en la Selección.

Valero coincidió en espacio y tiempo con la mejor generación de canteranos del Madrid desde la Quinta del Buitre. Nombres como: Soldado, Negredo, Diego López, Jurado, Mata o los madridistas Granero y Arbeloa lo certifican. Borja llegó a debutar con los mayores, ante el Écija en Copa del Rey y frente al Dinamo de Kiev en Champions, en Ucrania se dio cuenta de lo que era el fútbol, remontaron un 2-0 y se abrazó a Ronaldo, aún guarda esa camiseta, aún sigue oliendo a la fragancia que desprendía el delantero brasileño en el rincón de la gloria que es el área.

Antes de aquello, contribuyó al ascenso del Castilla en un Bernabéu a rebosar y también a mantenerlo en Segunda. En 2007 se marchó del Madrid, se fue gratis, el Mallorca y Manzano estuvieron más listos que nadie. La temporada siguiente el West Bromwich lo fichó para jugar en la Premier, en Inglaterra aprendió el otro fútbol, ganó en lucha, entendió que para ganar también había que tirarse al suelo y llenarse de barro para recuperar una pelota. Él mismo dice que a partir de entonces fue otro.

El siguiente año cedido en el Mallorca fue la consagración, estaba hecho para jugar en nuestra Liga, los británicos se quedarían sin un jugón ahora de pelo rapado, hinchó de pases a Aduriz y estuvieron a punto de meterlo en Champions. Lo tuvo hecho con el Sevilla en verano pero el Villarreal se movió como pez en el agua y supo convencer al centrocampista, un curso ha necesitado para que el equipo castellonense logre el acceso al máximo torneo continental.

Hoy día 4 de junio de 2011 es el más feliz de la vida de Valero. Ha debutado con España, con los campeones del mundo. En la Selección disfruta como en el barrio, los rondos son relámpagos, un buen lugar para un torbellino, Arbeloa íntimo desde siempre, es su cicerone. Pero Del Bosque es el que mejor lo conoce, estuvo enamorado de su juego desde alevines y además su consejo caló hondo, ya le da con la izquierda casi como con la derecha. 

Valero es una demostración de que el Madrid trabaja tan bien la cantera como el Barça, otra cosa es que la utilice menos. Antes de salir de corto al césped y debutar se le pasó por la mente toda su carrera, volvió a ser un niño, debutó con el nombre Valero en la espalda y dio un recital, pero para Del Bosque su seleccionador y para nosotros siempre será Borja.

3 comentarios:

jairo F.Quindós dijo...

Muy grande este centrocasmpista, de nuevo qyueda patente la gestion de cantera merengue con el sin duda de lo mejor de el pais y ya en la roja en la cual puede entrar y servir de ayuda a la hora de sumar.

AntonioHermi dijo...

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la verdad para serte totalmente sincero, no sabía nada!! sobre este jugador llamado Borja, pero después que leí tu post, me parece que es un buen chaval

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