'Eurobasket puente' para la Eslovenia de Maljkovic

Con todas las vistas puestas en 2013, año en el que Eslovenia será anfitriona por primera vez en su historia del Eurobasket, el bloque entrenado por Maljkovic afronta el torneo con la vitola de semifinalista en el último campeonato. Pero más con la obligatoriedad de seguir creciendo que la de cosechar un grandísimo resultado. El objetivo es plantarse en cuartos de final y luchar para el Pre-Olímpico, dado que nunca han disputado una olimpiadas en su historia y sería propicio en la gran puesta a punto para "el evento más importante en Eslovenia desde la independencia de Yugoslavia en 1991" según los organizadores.

El país balcánico ha elegido a un seleccionador que donde va suele triunfar, cuatro euroligas en su palmarés no son moco de pavo. Y además transmite pasado que es futuro con la Jugoplastika en la memoria, aquella máquina joven de hacer baloncesto que revolucionó el juego por el poder de seducción de los Kukoc, Ivanovic, Tabak y cía. Maljkovic debe transmitir ese espíritu y encender la misma mecha en la Eslovenia de los hermanos Dragic, Lakovic, Samo Udrih, Smodis, Slokar, Lorbek que siempre sufre un rosario de ausencias, en este Europeo no estarán Bostjan Nachbar, Primoz Brezec, Sasha Vujacic ni Beno Udrih por diversos motivos, a los que hay que añadir a Nesterovic tras su adiós a la selección verde.

Eslovenia es al baloncesto, lo que Uruguay al fútbol. Dos pequeñas naciones que se nutren y se hacen grandes por un deporte en equipo. El país de 2 millones de habitantes posee el mayor número de jugadores basket por metro cuadrado. El boom del deporte de la canasta está en evidente ligazón con la genética y el desarrollismo. Magia de los zurdos aliñada del potencial de hombres altos pero con buena muñeca. Fue de los países balcánicos menos afectados en 1991, de ahí que su liberación sea conocida por la Guerra de los Diez días. Las infraestructuras del país son envidiables, poseen buenas pistas al servicio de los amantes de la cultura del baloncesto. Los milagros muchas veces tienen explicación, se inhala baloncesto por donde quieras que vayas, del Mediterráneo a los Alpes, han dado con la tecla y están en el sendero a seguir.

La explosión de Eslovenia se asemeja a la de nuestra ÑBA. Mejorías económicas tras la inclusión en la OTAN y en la Unión Europea traducidas al baloncesto en pistas, canastas y lugares acondicionados para la buena práctica del juego favorito de los eslovenos. Aún les falta carácter ganador como nos ocurrió a nosotros hasta que encontramos a la generación mágica de los Gasol, Navarro y compañía. Les urge ese punto necesario de ansia por la victoria y para ello ha llegado Maljkovic, que suele ser mano de santo para impregnar de garra, ambición y unión a unos grandes angelitos que deben transformarse en diablos para los rivales. Además caerían simpáticos por ese juego electrizante en el tiro exterior pero también mesurado con la maximización de los 24 segundos. Aterriza en Lituania, la nueva Lituania baloncestística de este siglo en plena transición hacia el 2013.

1 comentario:

jairo F.Quindós dijo...

No tiene mala pinta eslovenia sin duda las herederas de la ex yugoslavia viven mucho el baloncesto

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