Finos estilistas

"El gol debe ser un pase a la red" Menotti.

El pase como el arte no se puede resumir a palabras. Como un cuadro de Picasso, es imposible de explicar. Hay que verlo. Decía Pasolini que "en el código del fútbol, el significado de las palabras estaban en el pase y el discurso en el conjunto de pases". A veces el pase sale casi sin pensar, de forma inconsciente pero al recrearse hace reflexionar, humaniza. Aunque le hayamos dado muchas vueltas no llegaremos a comprender algunos de Rui Costa, Valerón o Zidane. Magia para ser vivida más que para ser analizada. El fútbol nació para sentirlo no para estudiarlo.  

En un domingo sin los pases del fútbol, cualquiera muere del aburrimiento. Es una de las formas de expresión futbolísticas más bellas. El pase es la expedición a la poesía del gol. Y la fiebre en las gradas muchas veces proviene tan solo por ver un fino toquecito de estos ilusionistas. No todos los equipos tienden a buscar su poder mediante la posesión del balón pero los jugadores reclaman así su protagonismo, rompiendo esquemas tácticos. El pase proviene de un lugar ambiguo que nadie controla. Si acabara por perfeccionarse la estrategia estaremos abocados al 0-0. Sin embargo, los finos estilistas no lo consentirían. Ellos según palabras de Iniesta se sienten "como Santa Claus y buscan los más bonito, el hacer feliz a la gente". Juegan repartiendo caramelos. Y es que el pase es el orgulloso y lírico golpe a la vanidad de los goles. 

Europa está llena de grandes románticos pasadores. De distintos héroes, Don Juanes que desprenden cierto aire de arrogancia, D'Artagnanes que representan el altruismo del fútbol e híbridos entre los dos. Los hay como Xavi, Busquets, Thiago, Iniesta con más del 90% de efectividad. Y los hay que capitanean las estadísticas de pases de gol: Özil con 25 pases, Silva 23, Mata 21, Ribery 19, Eriksen 18, Cristiano y Cesc 15, Nani 14 y Pirlo 14. Otros como Adam Johnson no estarán en la Euro por fallecimiento del arte en Inglaterra, otros como Hazard porque a Bélgica le tocará participar en los grandes torneos más adelante. Los que sí estarán son los Modric, Moutinho, Parker, Sneijder, Van der Vaart, Nasri, Rosicky o Dzagoev que sin aparecer en los archivos de bases de datos de esta campaña, han dejado huella esta temporada con alguna pincelada artística. Este deporte al fin y al cabo es cualitativo y no cuantitativo. 

El fútbol parece ahora solo confeccionado para televisiones y  multinacionales en lugar de para el aficionado. Pero en sus orígenes la esencia residía en el pase. Es ahí donde está el futuro. El futbolero sordo para la voz de estos pases no es tan futbolero. La Eurocopa abre las puertas a los grandes pasadores. Son ellos los que tienen las llaves de nuestra felicidad en estos tiempos de crisis.


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