¿A más posesión, menos juego?



“Planificar el contragolpe es una tontería, porque el contraataque surge, no se prevé. Es como el amor. Uno no sale de casa en busca del amor de su vida, lo encuentra o no” César Luis Menotti.


 “El problema es físico”, “no hay actitud”, “Higuaín y Benzema no están en forma”, “Di María no es el mismo desde que ha renovado”, “piensan en la Champions”, “Casillas es el topo y Sara Carbonero una chivata”, “Mourinho no los motiva”… Son tantas las reducciones al absurdo que se sacan sobre este Real Madrid que al final como siempre no se habla de lo netamente futbolístico sino del grito que más se impone entre la muchedumbre y los medios de comunicación. Cada vez más de banalización. La ‘infoxicación’ del deporte rey es preocupante. El juego ha pasado a un espacio muy reducido y por ello quizás haya tanta inflación de palabras entre esos doctores del fútbol de los que el autor Eduardo Galeano siempre se ha burlado.

Esta temporada el conjunto blanco ha perdido su seña de identidad. No tiene otra forma de expresión que no sea el contragolpe. Un bloque con una gran respuesta (el desenfreno) al que le han cambiado las preguntas (¿Cómo encuentras el gol con el balón al pie y sin espacios?, ¿Qué harías para romper líneas que están muy juntas?, ¿Dónde ejercerías la zona de presión con equipos conformados por mínimo 6 hombres detrás de la pelota?, ¿Cómo juegas si no jugamos?)

El Madrid de Mourinho ha dejado huella histórica en el apartado goleador a través de un registro futbolístico sin sello de distinción. La pasada campaña fue una tormenta perfecta de principio a fin. Durante estos primeros seis meses de competición las interacciones de los jugadores en el terreno de juego han cambiado por las situaciones propiciadas por los rivales. La maquinaria merengue ha sufrido un deterioro considerable. No por falta de aceite,-el engranaje sigue siendo el mismo- ni de gasolina, -Mourinho no cree en el carburante físico. El técnico portugués sintetizó su modelo así: “Un gran pianista no corre alrededor del piano o hace flexiones con las puntas de los dedos. Para ser grande toca el piano. Durante toda su vida. De la misma manera un gran jugador no se prepara corriendo, haciendo ejercicio físico. Para ser un gran jugador lo que tiene que hacer precisamente, es jugar al fútbol”. El equipo merengue no ha sabido evolucionar, permítaseme el símil automovilístico, aerodinámicamente (forma de disminuir la resistencia del aire).  

El Real Madrid ha tenido más la posesión del balón en los partidos que peor ha jugado (Granada 72% (1-0 derrota) , Betis 70% (1-0 derrota), Getafe 69% (2-1 derrota) Sevilla 62% (1-0 derrota), Borussia 59% (2-2 empate), Málaga 57%(3-2 derrota)) y menos la posesión en los partidos que mejor ha jugado (Barcelona 38% (victoria 2-1), Athletic 44% (victoria 5-1) Valencia 44% (victoria 0-5)). Un duro mazazo para los que se creen que el Barça juega así para acumular un porcentaje. Los blancos no juegan a campo abierto. Y a sus carreras de relevos entre iniciadores, distribuidores, conectores y finalizadores (Ramos/Pepe/Marcelo – Xabi/Khedira – Özil/Di María – CR7/Benzema/Higuaín) los rivales han agregado nuevos obstáculos en el camino. Su fútbol ya no es tanto unos 100 metros lisos sino más bien unos 100 metros vallas y muestra más debilidades que nunca.  


 Al desgaste institucional se le ha unido un deterioro deportivo evidente. Han marcado 22 goles menos respecto al año pasado y su bagaje es de 14 puntos inferior. En la casa del eterno rival se irá el mejor portero de su historia, no juega el máximo goleador de España ni el flamante fichaje Song y el jugador de los 50 millones Alexis no marca ni al arcoíris. Pero todo se lleva con normalidad. No hay líos salvo los que montan Leo y compañía en el césped y los ficticios orquestados por un sector de la prensa con más ansia de endemoniar a personas que de explicar su superioridad.
 
Los culés tienen un estilo inconfundible al que aferrarse y que han ido retroalimentando. Entre aquel Barça del Triplete de Guardiola y este Barça de Tito existen muchos pequeños matices pero un gran y profundo amor por el mismo patrón de juego, la pelota.  En el Real Madrid por las contras y los arreones.

Mourinho tiene trabajo por delante en un mes definitivo. Fuera de su imagen de malvado en los medios se trata de un entrenador holista que cree en el todo como más que la suma de las partes. No aísla las diferentes ramas del deporte y como dice uno de sus maestros, Manuel Sergio, es "un superdotado con la mirada de un gato que caza pájaros". La psicología, el físico, hasta su vida se basan en el sistema de juego. El principal problema reside en que mientras planifica en su laboratorio los antídotos tácticos, en Can Barça se pasan el balón. Para Alex Ferguson : "Lo más fácil para ganar un partido sigue siendo tener la pelota". Aunque en el Bernabéu no se espera a un Manchester muy ofensivo. También opina que "Mou maneja un circo en Madrid". Esperemos que nos brinden un buen espectáculo. 

1 comentario:

Gabriel dijo...

De las mejores notas que leí sobre el presente del Real Madrid.

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