Fútbol camusiano

Se cumplen cien años del nacimiento del Premio Nobel de literatura y portero de fútbol, Albert Camus y su maravilloso texto 'Lo que le debo al fútbol' y la frase mítica del escritor argelino sobre el deporte rey continúan vigentes, “después de muchos años en el que el mundo me ha permitido diversas experiencias, lo que más sé a la larga acerca de la moral y las obligaciones de los hombres se lo debo al fútbol”. El mundillo del balón le estará eternamente agradecido al genuino escritor por dar palabra y discurso a una actividad de ocio que era considerada por muchos intelectuales como un territorio vedado solo para bestias.

La perspectiva de Camus tenía que ver únicamente con la esencia del juego. El del fútbol en el campo: “un estadio repleto de gente de una tarde de domingo es el único sitio en el mundo en el que me siento inocente”, y el del fútbol como escuela de valores:“parar es levantarse como vivir es defenderse. Si no me puedo reconciliar con el absurdo, el fútbol me enseña que sí me puedo rebelar y hacerle frente”.

El fútbol es un fiel reflejo de la sociedad. El mundo contemporáneo ha abandonado la vertiente lúdica, las empresas se han adueñado del balón, que no de las deudas; y el fútbol cada vez se parece más al empresario que al aficionado. Todo se mide por la productividad y el resultado, se va diluyendo el sentimiento y se deshumaniza el deporte por la ausencia de verdades.

Los agentes han tomado un papel relevante en el negocio y se sirven del fútbol una gran cantidad de representantes. La última portada de France Football, creadores del Balón de Oro, ha sido para este afamado gremio y titula 'La guerra de los agentes, los asesores en la sombra'. En las páginas de la revista se explica la plutocracia del fútbol en la jungla de las comisiones haciendo hincapié en los dos leones más fuertes dentro de ella, Jorge Mendes y Mino Raiola. Los dos hombres que más influencia tienen dentro del Mónaco y del PSG que presiden el ruso Dmitry Rybolovlev y el catarí Nasser Al-Khelafi, de 46 años y 39 años de edad respectivamente y ambos entre los 80 más ricos del mundo según Forbes.

Además los redactores de la revista francesa desembrollan los privilegios fiscales, el blanqueo de dinero y las medidas paradójicas tomadas por la Federación Francesa como por ejemplo la bajada del 10% al 6% en el concepto de comisiones, que solo afectará a los futbolistas con menos de 1,8 millones de euros brutos de ficha.

Una de las mecas para sacar rédito de los traspasos es España donde los agentes campan a sus anchas. No existen dispositivos de control y los fondos de inversión están a la orden del día. Incluso el presidente de la LFP, Javier Tebas, se ha mostrado encantado con la llegada de éstos a nuestro fútbol: “Soy muy partidario de que exista esta alternativa. Necesitamos fuentes de financiación porque no tenemos acceso al sector financiero. Si hay gente dispuesta a disminuir u organizar nuestra deuda bienvenido sea y así los clubes serán mucho más competitivos”. Al parece la Liga ya trabaja en una futura regulación que espera tener diseñada para marzo de 2014 a pesar de que la AFE se ha opuesto y argumenta que de esta forma se convierte al futbolista en mera mercancía. La asociación de futbolistas ha puesto como ejemplo la Premier en la que no están permitidas estas vías de financiación.

El artículo 18 bis del Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores de la FIFA prohíbe la intervención de un tercero ajeno al club que decida cuándo y cómo se traspasa a un jugador. La UEFA ha declarado que los fondos de inversión son incompatibles con la nueva regulación del juego limpio financiero. Gracias a estos fondos de financiación externa los equipos endeudados obran de puente, disponen de futbolistas fuera de su alcance económico y sirven de escaparate para futuras ventas.

¿Contribuye a la integridad de la competición? ¿Qué ocurre con la transparencia? ¿Se ha puesto manos a la obra la LFP en la regulación o es un globo sonda? ¿Cómo afectarán estos poder fácticos al deporte? Son preguntas que se hacen los máximos organismos del fútbol y los amantes a este deporte pero la única realidad incuestionable es que la mala gestión de dirigentes ha dejado a la mayoría de clubes ahogados económicamente y los que no están al borde del precipicio ya son escombros y están cadáveres. Más de 20 equipos han acudido a concurso de acreedores, la deuda de los equipos asciende a los 3.600 millones de euros y los únicos que han pagado las consecuencias son los aficionados que tienen las entradas y los productos más caros de Europa. Además el presidente de la Liga mientras se iba enriqueciendo al ser el abogado de los concursos de acreedores iba tomando más control por miedo a suspicacias. Se premia al espectador de televisión que es el que da dinero y se maltrata al hincha que es el que ha mantenido vivo este deporte durante más de 100 años. También el Comité de competición se permite el lujo de no reunirse por la festividad del Día de Todos los Santos y nueve futbolistas cumplirán la sanción esta fin de semana en lugar de la anterior. 

Simon Kuper y Stefan Szymanski en el libro 'Soccernomics, el fútbol es así' hablan de los mitos económicos del deporte y sacan a la palestra el término de apropriabilidad: “los clubes no pueden obtener beneficios, ya que no pueden cobrar por lo que hablamos, leemos o pensamos del equipo” y consideran que es el peor negocio porque el mundo saca más dinero del fútbol que el propio fútbol. En el libro 'Niños futbolistas' de Juan Pablo Meneses se cuenta que “la manera más fácil de captar a un jugador de otro representante es haciéndoles regalos y esperando que terminen contratos”. Es decir los niños son comprados con Game Boys para venderlos por millones de euros y los equipos son comprados con créditos y avales para acrecentar la burbuja y traficar con el dinero.

El fútbol del que hablaba Albert Camus era el fútbol que defendió el periodista Dante Panzeri: “Es deporte todo lo lícito que se haga a la vista. No lo es todo lo que esconda alguna cosa o carezca de honor y juego limpio. El deporte es la gran democracia social de la igualdad de mayorías y minorías en cuanto a derechos y oportunidades”. Hoy además es el día del Periodista Deportivo en la Argentina de Panzeri y presentan sus libros para recuperar la memoria histórica culé los amigos Frederic Porta y Ángel Iturriaga en el Camp Nou. El fútbol camusiano es ser hombres rebeldes, ir contra la neutralidad y darle protesta para defenderlo de los que lo destruyen. Ya basta de intentar parecer cultos con el fútbol siendo unos idiotas e intentemos preservar el juego de siempre con relatos llenos de vida como los de los olvidados Paulino Alcántara y Joan Gamper. 

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